(Video) Hipotecarios: Procrear redobla la apuesta para el 2018

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Se buscará que el subsidio atienda a los sectores sociales de menores ingresos. En los segmentos superiores se trabajará con un esquema de seguro por eventuales impagos. Furor por el programa lanzado para los más jóvenes.

Una política de vivienda es mucho más que hacer casas y brindar acceso al crédito. Es, principalmente, generar equidad e inclusión, según el concepto de Iván Kerr, presidente de Procrear, quien está redefiniendo su estrategia y planea comenzar en marzo una nueva etapa: brindar seguros para los créditos hipotecarios y darle un nuevo impulso al programa para alentar la oferta.

La propuesta de cambio surge del diagnóstico que hace la entidad sobre el creciente déficit habitacional del país, que hoy es “más cualitativo que cuantitativo”, una diferencia importante con respecto a décadas pasadas. En el escenario de financiamiento actual, mientras que las líneas ajustadas por Unidad de Valor Adquisitivo (UVA) crecen en oferta y colocación en segmentos de mayores ingresos, el financiamiento estatal con subsidio se mantendrá para el de ingresos más bajos.

“Queremos ser más eficientes, subsidiando con 200 a 400 mil pesos de capital a los segmentos de menores recursos. La intención es llegar más abajo en la pirámide de ingresos”, aseguró Kerr durante el evento organizado por Road Show. Detalló que el promedio de ingresos es de $ 23.000 mientras que el de cuota es $ 4.500 mensual.

Para el sector de alrededor de $ 30.000 de ingresos, que puede acceder a un crédito ajustado por UVA a 30 años sin la necesidad de subsidios, buscarán brindar seguros hipotecarios desde el Procrear “para que los bancos puedan tener asegurado el eventual no pago de la cuota”, adelantó el presidente del programa. Allí el objetivo es que el tomador del préstamo pague la prima de un seguro que va a fijar el Procrear a fin de cubrir un eventual incumplimiento.

Se trata del modelo aplicado en Chile, donde el Estado hace años que no da crédito para la vivienda y que se dedica 100 % a los seguros para los segmentos de mayores ingresos. Para Kerr, “la idea es hacerlo en marzo con los de mayores recursos y seguir subsidiando a los segmentos más bajos. Apuntaremos a la sostenibilidad, que nos exige que vayamos colocando todas estas hipotecas en el mercado de capitales”. Para eso, ya comenzaron a trabajar con los bancos públicos para comenzar con la securituzación, un punto clave para pensar a largo plazo, y se está preparando un swap para garantizar posibles diferencias que pudieran surgir entre los créditos UVA y otras líneas.

Como todo mercado en el que la oferta comienza a recuperarse, el impulso a la demanda es esperable si se espera un esquema sostenible. Un problema a resolver es que hoy la mayoría de las familias compra viviendas usadas mientras que los desarrolladores están volcados principalmente a los productos premium. Con el Nación se está trabajando en una línea que financia el 100 % del desarrollo, otra con la posibilidad de un fideicomiso en garantía y una tercera que permite dar crédito contra boleto de compraventa en garantía. Ya hay bancos privados interesados en sumarse a la tendencia.

Se espera un mayor respaldo de la banca pública para avanzar en esa dirección. “Javier González Fraga, presidente del Banco Nación, está de acuerdo en comprar unidades de Procrear para después darlas en hipotecas”, explicó Kerr, quien detalló que la línea oficial representaba hasta hace unos meses el 50 % de los créditos hipotecarios y que esa proporción se fue reduciendo con el crecimiento de las líneas ajustadas por UVA. El valor de las viviendas financiadas por el Estado se encuentra en torno a $ 1.100.000 y los subsidios llegan a $ 320.000.

Más allá de los desafíos que llegarán en 2018, desde la conducción del plan oficial se sienten satisfechos con los resultados obtenidos a lo largo de este año. “Estamos muy contentos con el boom que generó el lanzamiento del programa Procrear Ahorro Joven”, agregó Kerr sobre el plan destinado a un público de 18 a 35 años, que tuvo como característica central la posibilidad de generar un ahorro inicial para demostrar capacidad de pago mediante un depósito bancario. Las cifras hablan por sí mismas: del total de inscriptos, hay un 70% con ingresos formales y un 30% tiene al menos una porción de sus ingresos en negro.

Todavía queda un largo camino por recorrer para cubrir el gran déficit habitacional que hoy preocupa al Gobierno. Sólo en la Ciudad de Buenos Aires, el 30 % de sus habitantes alquilan, y la Argentina, que llegó a tener cerca de 5 % de su PBI en préstamos hipotecarios hasta la crisis de 2001, sufrió un derrumbe en la oferta de crédito que empieza a recuperarse pero que aún se encuentra por debajo del 1 % del Producto.

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