El encarecimiento de la energía impulsó al aceite de soja y al trigo en el primer trimestre, mientras que el café y el cacao cayeron por mejoras en la oferta y señales de menor demanda.
1. Impacto de la guerra y la energía
El cierre del estrecho de Ormuz y la escalada del conflicto en Medio Oriente alteraron los mercados de materias primas durante el primer trimestre. El aumento del precio del petróleo elevó los costos de transporte, energía y fertilizantes, factores clave para la producción agrícola. Esto introdujo mayor volatilidad en el mercado y reforzó las expectativas de costos más altos para las próximas cosechas.
2. El aceite de soja lidera las subas
Entre los commodities agrícolas, el aceite de soja fue el de mejor desempeño, con un alza de 43,48% entre enero y marzo. El impulso se explica por el encarecimiento del crudo, que mejora la competitividad de los biocombustibles elaborados con aceites vegetales, como el diésel renovable.
En Chicago, el contrato para mayo se acercó a 69,68 centavos de dólar por libra, cerca de máximos de tres años, en un contexto reforzado además por la expectativa de nuevos estándares de mezcla de biocombustibles en Estados Unidos.
3. El trigo también se fortalece
Los cereales acompañaron la tendencia alcista. El trigo duro rojo de invierno subió 23,85% en el trimestre y el trigo blando rojo de invierno avanzó 21,94%.
Las tensiones geopolíticas, los mayores costos de insumos y los riesgos sobre el suministro mundial reforzaron el interés por estos productos, en un escenario donde varios países priorizan la seguridad alimentaria.
4. Fertilizantes y costos agrícolas en foco
La guerra también impacta en los insumos. Medio Oriente es un proveedor relevante de urea, amoníaco y fosfatos, clave para la producción agrícola. Los fertilizantes representan entre el 50% y el 60% del costo variable de los cereales, por lo que cualquier interrupción en su suministro puede afectar rendimientos y producción global.
5. Cacao: fuerte corrección tras precios récord
En contraste con los cereales, el cacao registró una fuerte caída del 45,6% en el trimestre. El precio ronda US$3.100 por tonelada, muy por debajo de los casi US$8.800 alcanzados en 2025.
La baja responde a un proceso de normalización del mercado, con mejores perspectivas de producción y una demanda más débil tras el período de precios extremadamente altos.
6. Exceso de oferta y menor consumo
El mercado global del cacao podría registrar un superávit cercano a 400.000 toneladas, el mayor en décadas. Además, existen importantes inventarios sin vender en Costa de Marfil y Ghana, países que concentran más de la mitad de la producción mundial.
En paralelo, los reportes de molienda en Europa —principal mercado consumidor— marcaron mínimos desde 2013, confirmando un enfriamiento del consumo.
7. Café: inicio de ciclo bajista
El café también inició 2026 con retrocesos, acumulando una caída de 14,45%. El mercado anticipa mayor oferta global, impulsada por mejores cosechas en Brasil, América Latina y Vietnam.
Las proyecciones apuntan a una producción cercana a 180 millones de sacos en la campaña 2026/27, lo que configuraría un escenario de superávit y presión bajista sobre los precios.
8. Un agro con tendencias divergentes
El balance del primer trimestre deja un mercado agrícola fragmentado: los productos vinculados a la energía y los insumos —como aceites y cereales— se ven impulsados por la geopolítica y los costos, mientras que commodities ligados al consumo, como el café y el cacao, corrigen tras el boom de precios de los últimos años.
