El Gobierno extendió los beneficios del régimen a proyectos de shale oil en Neuquén. Petroleras como YPF, Vista y Pampa Energía analizan adherirse al esquema, que otorga ventajas fiscales y mayor previsibilidad por tres décadas.
La administración de Javier Milei redefinió el alcance del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) con el objetivo de dinamizar la producción de crudo no convencional en Vaca Muerta. Desde el 19 de febrero, el programa incluye específicamente el desarrollo de pozos de shale oil, un segmento considerado clave para escalar exportaciones y captar capital extranjero.
La decisión se produce en un momento de fuerte actividad en la cuenca neuquina, donde avanzan obras estratégicas de infraestructura, entre ellas un nuevo oleoducto y una terminal portuaria orientada a incrementar la capacidad exportadora.
Empresas interesadas en el nuevo esquema
Tras la modificación normativa, varias compañías del sector energético manifestaron su intención de evaluar el ingreso al régimen. Entre ellas se encuentran YPF, Vista Energy y Pampa Energía, cuyos directivos destacaron en presentaciones ante inversores que el esquema mejora sustancialmente el perfil financiero de proyectos de gran escala.
El RIGI contempla estabilidad tributaria por 30 años, alivio impositivo y reglas más flexibles para exportar, elementos que buscan reducir riesgos y ofrecer un horizonte de previsibilidad a largo plazo.
Adelanto de inversiones y mejora en retornos
Especialistas del mercado señalan que la inclusión del shale oil podría modificar los cronogramas de desarrollo de ciertos bloques. Proyectos inicialmente proyectados para el final de la década podrían ejecutarse antes de lo previsto, impulsados por incentivos que elevan la tasa interna de retorno. Las estimaciones privadas indican que las ventajas fiscales podrían incrementar la rentabilidad hasta en dos dígitos porcentuales.
Además, el contexto internacional favorece a Argentina: ante la maduración de áreas de alta productividad en Estados Unidos, operadores y capitales vinculados al shale observan en Vaca Muerta una alternativa con amplio potencial de crecimiento.
Inversiones millonarias en carpeta
De acuerdo con cálculos del sector, el RIGI ya acumula presentaciones de proyectos energéticos y mineros que, en conjunto, superarían los US$50.000 millones. Con la ampliación al petróleo no convencional, el Ejecutivo busca consolidar a Vaca Muerta como eje de una estrategia exportadora de largo plazo, orientada a fortalecer el ingreso de divisas y el posicionamiento de Argentina en el mercado energético global.
