El Gobierno llegó a un entendimiento preliminar con acreedores que tenían sentencias a favor por el default de 2001. Las partes solicitaron a la jueza Loretta Preska frenar el proceso judicial mientras avanzan en la conciliación.
El Estado argentino logró un principio de acuerdo con los fondos buitre Attestor Master Value y Bainbridge Fund, que mantenían fallos favorables en demandas contra el país por el default de 2001.
El entendimiento fue comunicado ante la jueza federal de Nueva York, Loretta Preska, ante quien las partes solicitaron suspender el litigio mientras avanzan en la formalización de un acuerdo de conciliación.
En el escrito presentado ante el tribunal del Distrito Sur de Nueva York, los abogados de Argentina y de los acreedores señalaron que, tras el avance en las negociaciones, pidieron “respetuosamente que el tribunal suspenda este proceso”.
Reclamos por más de US$500 millones
Los fondos contaban con sentencias firmes por más de US$500 millones.
El fondo Bainbridge Fund tenía un fallo favorable por unos US$95 millones más intereses, mientras que Attestor Master Value había obtenido una sentencia por US$460 millones.
Además, los acreedores habían presentado una moción judicial para reclamar activos del Estado argentino, entre ellos la participación en Banco de la Nación Argentina y la aerolínea estatal Aerolíneas Argentinas.
Con el principio de acuerdo, las partes solicitaron dejar en suspenso ese pedido presentado en octubre de 2025 hasta que se complete el proceso de conciliación.
Disputa por activos y bonos Brady
Según explicó el especialista en deuda soberana Sebastián Maril, los acreedores también habrían alcanzado un entendimiento entre ellos para repartirse el colateral de bonos Brady que la República Argentina tenía depositado en la Reserva Federal de Estados Unidos.
Durante años, los fondos impulsaron distintos recursos judiciales para cobrar los montos reconocidos por la justicia estadounidense, incluyendo intentos de embargo sobre activos estatales.
El acuerdo preliminar abre ahora una instancia de negociación que podría cerrar uno de los litigios pendientes vinculados al histórico default argentino de 2001, aunque todavía resta definir los detalles finales del entendimiento.
