Una calificadora ratificó la nota más alta para la entidad pública y destacó su solidez financiera, liquidez y capacidad para cumplir con sus compromisos en un contexto económico desafiante.
El Banco Nación comenzó el 2026 con una señal clave de confianza del mercado. La agencia FIX SCR confirmó para la entidad la calificación “AAA (arg)” con perspectiva estable, la nota más alta dentro de la escala nacional, y volvió a ubicarla entre las instituciones financieras con mayor fortaleza del país.
Además, sostuvo la calificación de corto plazo “A1+(arg)”, que refleja una muy alta capacidad de pago de sus obligaciones financieras en tiempo y forma frente a otros emisores locales. Para la calificadora, el banco muestra un perfil sólido incluso en un escenario macroeconómico exigente.
El informe resalta que estas evaluaciones se apoyan en varios factores: un desempeño operativo consistente, niveles adecuados de capitalización, una posición de liquidez holgada y una estrategia que viene reduciendo progresivamente la exposición al sector público, al mismo tiempo que impulsa el crédito al sector privado.
FIX subrayó también el peso estructural del Banco Nación dentro del sistema financiero argentino. La entidad concentra una porción relevante de los depósitos y préstamos del mercado y es considerada de importancia sistémica por el Banco Central, un atributo que refuerza su rol como ancla de estabilidad en el sector.
En términos operativos, la calificadora destacó una mejora respecto de períodos anteriores. El banco exhibe un retorno sobre activos (ROAA) positivo del 1,2%, una cartera irregular contenida en torno al 2,2% y niveles de previsiones suficientes para cubrir eventuales riesgos crediticios.
Comparado con el último informe difundido a mediados de 2025, FIX observa una evolución favorable: mejores resultados operativos, mayor dinamismo en la actividad crediticia y estabilidad en la calidad de los activos. Si bien el crecimiento del crédito podría implicar una baja gradual en los ratios de capital, estos se mantienen en niveles elevados.
Con esta confirmación, el Banco Nación inicia el año con una validación clave de su solidez financiera y con señales claras de adaptación al nuevo contexto macroeconómico y competitivo que atraviesa la economía argentina.