El ministro de Economía, Luis Caputo, salió a respaldar el préstamo por US$3.000 millones que cerró el Banco Central con bancos internacionales y explicó que la operación permitirá afrontar vencimientos de deuda por más de US$4.000 millones previstos para este viernes. En ese marco, volvió a cargar con dureza contra el kirchnerismo.
A través de sus redes sociales, el funcionario defendió el acuerdo bajo la modalidad REPO y remarcó que los fondos no implican un aumento neto del endeudamiento. “Son US$3.000 millones para cancelar US$4.300 millones que vencen este viernes. O sea, cancelamos deuda. Equivalente a financiamiento neto negativo, según su jerga”, afirmó.
Caputo sostuvo que la operación contrasta con el esquema de endeudamiento de gobiernos anteriores y apuntó directamente contra el kirchnerismo. “Kukitas queridos, ya no psicopatean a nadie”, escribió, al tiempo que los acusó de haber incrementado el déficit fiscal y la deuda pública durante sus gestiones.
La defensa del REPO y el cruce político
En su descargo, el ministro diferenció la deuda tomada para cubrir déficit fiscal de la operatoria anunciada este miércoles. “Deuda tomaban ustedes, porque tenían déficit. Como se les caía la cara de vergüenza de ser el gobierno que más deuda tomó en la historia, inventaron el concepto de ‘financiamiento neto positivo’, e incluso lo festejaban”, señaló.
Además, acusó a las administraciones anteriores de “engañar a la gente mientras tomaban deuda” y aseguró que el actual Gobierno “terminó con el déficit y redujo la deuda consolidada en US$50.000 millones”.
“Besos para todos y sigan participando”, cerró Caputo en tono irónico.
Cómo es el préstamo por US$3.000 millones
El REPO acordado por el Banco Central tiene un plazo de 372 días —un año y 12 días— y se pactó a una tasa de interés equivalente a la SOFR en dólares más un spread promedio de 400 puntos básicos, lo que arroja una tasa anual cercana al 7,4%.
La operación se concretó a menos de 48 horas de un fuerte vencimiento de deuda. Este viernes 9 de enero vencen bonos emitidos en agosto de 2020, durante la gestión de Alberto Fernández, como parte de la reestructuración encabezada por Martín Guzmán. El monto total a pagar asciende a unos US$4.200 millones.
De este modo, el Gobierno busca despejar tensiones financieras de corto plazo y enviar una señal al mercado en medio del calendario de pagos de deuda de comienzos de año.
