El ministro de Economía aseguró en la Bolsa de Rosario que los derechos de exportación “van a ir a cero”, aunque aclaró que la reducción dependerá de que no se comprometa el superávit fiscal.
El ministro de Economía, Luis Caputo, ratificó que el objetivo del Gobierno es eliminar las retenciones a las exportaciones agropecuarias, aunque aclaró que la reducción se concretará de forma gradual y solo en la medida en que no comprometa el equilibrio de las cuentas públicas.
Durante su participación en un encuentro organizado por la Bolsa de Comercio de Rosario, el funcionario sostuvo que el equipo económico tiene el compromiso de avanzar hacia la eliminación total de los derechos de exportación, uno de los reclamos históricos del sector agropecuario.
“No tengan ninguna duda de que las retenciones van a ir a cero”, afirmó Caputo ante empresarios y referentes del agro. Sin embargo, explicó que el Gobierno no puede aplicar esa medida de manera inmediata porque tendría un impacto negativo en el resultado fiscal.
Según el ministro, una reducción abrupta de los aranceles a las exportaciones generaría un déficit en el corto plazo, algo que la administración de Javier Milei busca evitar en el marco de su estrategia económica basada en el superávit fiscal. “Me encantaría bajarlas a cero mañana, pero en el cortísimo plazo eso generaría déficit”, señaló.
Caputo también argumentó que el país todavía arrastra problemas de credibilidad derivados de décadas de inestabilidad económica, lo que obliga al Gobierno a actuar con prudencia en la política fiscal. En ese sentido, sostuvo que un deterioro de las cuentas públicas podría interpretarse como una señal de que Argentina vuelve a políticas del pasado, lo que afectaría la confianza y la recuperación económica.
El funcionario recordó que el Ejecutivo ya avanzó en recortes parciales de las retenciones a distintos productos agropecuarios. Entre ellos, se redujeron las alícuotas para la soja y sus subproductos, el trigo, el maíz, la cebada y el girasol, con el objetivo de mejorar la competitividad del sector.
Estas medidas se suman a decisiones previas del Gobierno para incentivar las exportaciones del campo, responsable de alrededor del 60% de las ventas externas del país y una de las principales fuentes de ingreso de divisas.
Durante su exposición, Caputo también defendió el rumbo del programa económico y reiteró que el equilibrio fiscal es la base de la estrategia oficial para estabilizar la economía. Según planteó, durante gran parte de la historia argentina el problema central fue el déficit del Estado, lo que terminó generando inflación, crisis cambiarias y endeudamiento.
En ese marco, aseguró que la administración actual busca corregir ese desequilibrio estructural y avanzar en una reducción gradual de impuestos a medida que la situación macroeconómica lo permita.
