La autoridad monetaria superó los U$S2.000 millones adquiridos en 2026. Sin embargo, las reservas brutas retrocedieron U$S251 millones por el impacto de la baja del oro y movimientos de valuación.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) volvió a registrar una fuerte intervención compradora en el mercado oficial de cambios y sumó este jueves US$141 millones, consolidando un inicio de año con saldo positivo en materia de acumulación de divisas.
Con este resultado, la entidad ya acumula US$2.048 millones comprados en 2026, en línea con la meta oficial de fortalecer las reservas en el marco del programa económico vigente.
Reservas en baja pese a las compras
A pesar del saldo comprador, las reservas internacionales brutas del BCRA retrocedieron US$251 millones respecto del cierre previo.
La principal explicación fue la caída en la cotización del oro, que descendió 2,9% en la jornada y tuvo un impacto directo en la valuación de los activos del Central.
De acuerdo con estimaciones privadas, el efecto consolidado de las variaciones del oro y del yuan fue negativo en torno a US$284 millones. En detalle:
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El oro explicó una baja cercana a US$311 millones.
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La evolución del yuan aportó un efecto positivo de aproximadamente US$27 millones, compensando parcialmente la caída.
Compras récord en el inicio del año
La operación de este jueves fue la tercera compra de tres cifras en la semana y la cuarta en el mes, reflejando la estrategia oficial de recomposición de reservas.
El equipo económico había anticipado al lanzar la nueva fase del programa que proyecta compras por US$10.000 millones en 2026, aunque ese objetivo podría ampliarse hasta US$17.000 millones, dependiendo de la evolución de la demanda de dinero y del mercado cambiario.
¿Impacto real en las reservas?
Fuentes con conocimiento del mercado señalaron que las compras diarias no necesariamente se traducen en un aumento equivalente de las reservas brutas, ya que parte de los dólares adquiridos podrían encontrarse previamente dentro del sistema financiero.
No obstante, este tipo de intervenciones sí contribuye a mejorar la posición de reservas netas, un indicador clave en el seguimiento del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, cuya misión técnica continúa en Buenos Aires.
Con este esquema, el Gobierno busca consolidar la acumulación de divisas mientras enfrenta el desafío de sostener la estabilidad cambiaria y cumplir las metas comprometidas en el programa financiero vigente.
