Un informe del IARAF señala que el 91% de la reducción del gasto durante la gestión de Javier Milei se utilizó para eliminar el déficit fiscal y consolidar el superávit, mientras que la baja de impuestos fue marginal en comparación con la magnitud del ajuste.
El gasto público nacional se redujo 11,1 puntos del Producto Interno Bruto (PBI) en los primeros 26 meses del gobierno de Javier Milei, en uno de los ajustes fiscales más significativos de las últimas décadas, según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF).
El estudio concluye que la gran mayoría del recorte se destinó a ordenar las cuentas públicas: el 91% de la reducción acumulada del gasto fue utilizada para eliminar el déficit fiscal heredado, sostener el superávit y compensar parcialmente la caída de ingresos no tributarios.
De acuerdo con el análisis, el gasto total —incluyendo el recorte del gasto primario y la disminución en el pago de intereses de deuda— pasó de representar más de una quinta parte del PBI a niveles considerablemente más bajos.
Solo en la comparación entre diciembre de 2023 y febrero de 2026, el gasto se redujo 5,7 puntos del producto, mientras que en la medición acumulada de los 26 meses de gestión la caída alcanzó los 11,1 puntos del PBI.
Del déficit al superávit
El ajuste permitió revertir el rojo fiscal con el que terminó la administración anterior. A fines de 2023, el déficit equivalía al 4,4% del PBI, mientras que en el acumulado de 12 meses a febrero de 2026 el sector público registró un superávit de 0,2% del producto.
En términos macroeconómicos, esto implicó una mejora de 4,6 puntos del PBI en el resultado fiscal, uno de los pilares centrales de la política económica del actual gobierno.
El informe también destaca que el 9% restante del ajuste se destinó a compensar la caída de ingresos no tributarios del Estado.
Margen potencial para bajar impuestos
El IARAF subraya que la magnitud del ajuste podría abrir espacio para futuras reducciones impositivas. Para dimensionar el recorte, el instituto señala que el ajuste del gasto primario equivale a la recaudación combinada del impuesto al cheque, los derechos de exportación, el ya eliminado impuesto PAIS y la mitad de Ingresos Brutos provinciales.
Sin embargo, la reducción efectiva de la presión tributaria fue hasta ahora mucho más limitada.
Entre fines de 2023 y febrero de 2026, la recaudación tributaria efectiva cayó apenas 0,54 puntos del PBI, equivalente a solo el 9% del ajuste total, reflejando que la prioridad oficial fue primero alcanzar el equilibrio fiscal antes que avanzar en una reducción más amplia de impuestos.
La magnitud del ajuste
En valores reales, el recorte también refleja cifras significativas. Medido en pesos constantes de febrero de 2026, el gasto público total se redujo en $62,1 billones, lo que representa una caída real del 28%.
Si se mide en dólares corrientes, la reducción alcanza los US$32.800 millones, equivalente a una baja del 24%.
Además, al comparar cada mes de los últimos 26 meses con el promedio mensual de 2023, la reducción acumulada asciende a $121,8 billones constantes —unos US$67.000 millones—, una cifra que, según el IARAF, ilustra la dimensión del ajuste fiscal aplicado en el inicio de la actual administración.
