Consultoras privadas estiman que el índice rondará entre 2,3% y 2,6%, con menor presión generalizada pero aumentos persistentes en alimentos.
Las proyecciones privadas anticipan que la inflación de enero sería inferior a la registrada en diciembre, marcando una pausa en la racha de aceleración mensual observada hacia el cierre de 2025. Según los relevamientos más recientes, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se ubicaría en un rango de entre 2,3% y 2,6%.
El último dato oficial del Indec indicó que la inflación anual cerró 2025 en 31,5%, el nivel más bajo desde 2017. Sin embargo, en términos mensuales, diciembre había mostrado un avance de 2,8%, completando cuatro meses consecutivos de subas. Para enero, el consenso del mercado apunta a un freno en esa dinámica.
Qué dicen las consultoras sobre enero
De acuerdo con un informe de Fundación Libertad y Progreso, el comportamiento de los precios mostró una desaceleración hacia el cierre del mes. En las dos primeras semanas se registraron subas del 0,8% semanal, mientras que en la tercera semana el incremento se moderó al 0,6%, lo que llevaría a una inflación mensual cercana al 2,6%.
En la misma línea, Analytica proyecta un IPC de enero del 2,5%, mientras que Eco Go y Equilibra estiman una variación aún menor, en torno al 2,3%.
El nuevo esquema cambiario, bajo la lupa
El dato de inflación cobra especial relevancia en este inicio de 2026, ya que desde el 1° de enero rige una nueva fase del programa económico. En este esquema, las bandas de intervención cambiaria se ajustan mensualmente en función de la inflación informada por el Indec con dos meses de rezago.
Desde Fundación Mediterránea señalaron que el principal desafío del año será sostener la desaceleración inflacionaria en un contexto de cambios en el régimen monetario y cambiario, mayor remonetización de la economía y una administración más precisa de las intervenciones del Banco Central.
Alimentos: el principal foco de presión
Pese a la moderación general, las consultoras advierten que alimentos y bebidas continúan mostrando aumentos significativos, en especial en el rubro carnes. Libertad y Progreso destacó también subas en alcohol y tabaco, aunque aclaró que el impacto comienza a diluirse gradualmente.
Según ese análisis, la presión inflacionaria reciente estuvo vinculada a una menor demanda de pesos y a episodios de incertidumbre que impulsaron al alza los tipos de cambio, trasladándose luego a los precios de los bienes transables. No obstante, estiman que ese efecto será cada vez menor a medida que los ajustes ya se incorporaron en gran parte de la canasta.
Por su parte, la consultora LCG señaló que la baja en productos de panificación, cereales y pastas, con una caída semanal del 4,4%, ayudó a compensar parcialmente los aumentos en carnes y verduras. En la tercera semana del mes, las frutas subieron 3,1% y la carne avanzó 2,5%.
Con estos datos, el mercado sigue de cerca la confirmación oficial del IPC de enero, clave para evaluar si la inflación logra consolidar una tendencia descendente en el arranque de 2026.
