El mercado energético mundial se encuentra en estado de máxima tensión. Este martes, los precios internacionales del crudo superaron la barrera de los US$110, impulsados por el temor a una escalada bélica sin precedentes en Medio Oriente.
El foco está puesto en el vencimiento del plazo otorgado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para la reapertura total del estrecho de Ormuz.
Desde el inicio de las hostilidades entre la coalición Estados Unidos-Israel e Irán, los índices de referencia han experimentado una revalorización superior al 50%.
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Brent (Referencia Europa): Cotiza a US$111 por barril.
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WTI (Referencia EE.UU.): Se ubica en US$116 por barril.
Para dimensionar el impacto, antes de la ofensiva del 28 de febrero, el Brent se comercializaba en torno a los US$73. La incertidumbre sobre el suministro global ha inyectado una volatilidad extrema en los tableros de Londres y Nueva York.
La retórica desde la Casa Blanca ha subido de tono a medida que se agotan las horas para un acuerdo diplomático. El presidente Trump ha lanzado advertencias progresivas sobre las consecuencias para el régimen de Teherán:
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Infraestructura: Inicialmente, amenazó con ataques a centrales eléctricas y puentes a partir de este martes.
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Escalada total: Advirtió que Irán podría ser “eliminado en una sola noche”.
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Declaraciones extremas: En sus últimas intervenciones, el mandatario sostuvo que “esta noche morirá toda una civilización”, elevando la alarma de la comunidad internacional a niveles críticos.
“No quiero que eso suceda, pero probablemente ocurrirá”, sentenció Trump respecto a la posibilidad de un ataque definitivo si no se libera el paso estratégico de Ormuz.
Por su parte, el régimen iraní ha rechazado las condiciones impuestas y respondió con amenazas de represalias contra infraestructura clave de los aliados de Washington en la región.
El estrecho de Ormuz es la arteria vital del comercio petrolero mundial; un cierre prolongado o una destrucción de la infraestructura de carga en la zona podría llevar los precios a niveles nunca vistos, tal como advirtieron recientemente informes de entidades como Citi, que no descartan un escenario de US$200 por barril en caso de una disrupción total.
La falta de un canal de diálogo abierto sugiere que la guerra podría entrar en su fase más destructiva este mismo martes, un escenario que mantiene a los mercados financieros en vilo.
