Enero de 2026 inicia con definiciones clave: dólar, deuda y tarifas redefinen el rumbo económico

0

El Gobierno activa un paquete de medidas que combina un nuevo esquema cambiario, fuertes vencimientos de deuda y un rediseño profundo de los subsidios energéticos.

El inicio de 2026 marca un punto de inflexión para el programa económico del Gobierno. En el penúltimo tramo de la actual gestión de Javier Milei, el año comienza con decisiones de alto impacto que buscan ordenar variables sensibles, pero que también exponen los límites y desafíos de la estrategia oficial. Dólar, deuda y tarifas concentran la atención desde el primer día hábil.

El Presidente lo anticipó con una frase que resume el clima de época: “Abróchense los cinturones”. No fue solo retórica. Desde este jueves entran en vigencia nuevas disposiciones que incluyen la puesta en marcha de un esquema cambiario distinto, el cumplimiento de compromisos financieros por más de US$ 4.000 millones y un cambio estructural en la política de subsidios.

A diferencia de los primeros años de gestión, Milei arranca 2026 con una herramienta clave: el Presupuesto Nacional aprobado por el Congreso. Es la primera vez que su administración cuenta con la “ley de leyes” vigente desde enero, luego de un recorrido legislativo complejo que terminó con la sanción definitiva en el Senado a fines de diciembre.

 

Dólar: bandas que siguen a la inflación

Uno de los cambios centrales pasa por el mercado cambiario. El Banco Central, que conduce Santiago Bausili, confirmó que desde enero rige un nuevo esquema de bandas de flotación para el dólar, con una novedad relevante: los límites del corredor se ajustarán automáticamente según la inflación.

El cálculo tomará como referencia el Índice de Precios al Consumidor de dos meses atrás. Para el arranque, el dato clave es el 2,5% de inflación de noviembre. De esta manera, queda atrás el mecanismo de ajuste fijo del 1% mensual que había sido diseñado tras la flexibilización del cepo.

Actualmente, el piso del esquema ronda los $916 y el techo se ubica cerca de los $1.526. Proyecciones privadas anticipan que el límite superior podría superar los $1.560 hacia fines de enero y seguir escalando en los meses siguientes, en línea con las expectativas inflacionarias que releva el propio Banco Central.

En paralelo, la autoridad monetaria se comprometió a reforzar la acumulación de reservas, una condición clave para sostener el esquema y una exigencia reiterada del Fondo Monetario Internacional.

 

Deuda: un test temprano para Caputo

El frente financiero tendrá su primera prueba fuerte apenas comenzado el año. El 9 de enero, el Tesoro deberá afrontar vencimientos por unos US$ 4.225 millones. Si bien hay alrededor de US$ 1.800 millones ya disponibles, el interrogante gira en torno a cómo se cubrirá el monto restante.

Entre las alternativas aparecen nuevas operaciones de financiamiento con bancos internacionales y recursos extraordinarios, como ingresos por concesiones. Luis Caputo, ministro de Economía, volvió a insistir en la necesidad de reducir la dependencia del financiamiento externo y fortalecer el mercado de capitales local, aunque en el corto plazo la urgencia manda.

El propio Milei buscó llevar tranquilidad y aseguró que el país cumplirá con sus compromisos. No será el único desafío: hacia mediados de 2026 aparece otro vencimiento de magnitud similar.

 

Tarifas y subsidios: menos categorías, más focalización

El tercer eje del arranque de año es la energía. La Secretaría del área oficializó un nuevo sistema de subsidios que deja atrás el esquema de tres niveles (N1, N2 y N3) y pasa a un modelo más simple, con solo dos grupos: hogares con subsidio y hogares sin subsidio.

La ayuda estatal quedará concentrada en familias con ingresos inferiores a tres Canastas Básicas Totales, hoy equivalentes a algo más de $3,6 millones mensuales. El objetivo oficial es avanzar hacia un esquema más focalizado y reducir el peso fiscal de los subsidios generalizados.

En paralelo, también se confirmaron nuevos aumentos en los servicios públicos. Desde enero, las tarifas de luz y gas subirán entre 2,5% y 3%, mientras que el servicio de agua y cloacas en el área de AySA tendrá incrementos del 4% mensual al menos hasta abril.

Con estas medidas en marcha, 2026 comienza con un tablero económico exigente. El Gobierno apuesta a consolidar el orden macroeconómico, pero el margen de error es cada vez más estrecho y las decisiones del primer trimestre serán clave para definir el clima financiero del año.

Compartir

Comments are closed.