Mientras sus principales competidores se vieron obligados a congelar fondos ante una ola de retiros, el vehículo de Goldman Sachs logró mantenerse apenas por debajo del límite crítico del 5%. La clave: una menor exposición a inversores minoristas y mayor respaldo institucional.
En un clima de creciente nerviosismo en Wall Street, Goldman Sachs Group Inc. logró sortear con éxito una prueba de fuego para la industria del crédito privado. Según documentos presentados este lunes, su fondo insignia, el Goldman Sachs Private Credit Corp. (con activos por USD 15.700 millones), recibió solicitudes de retiro equivalentes al 4,999% de sus acciones en el primer trimestre de 2026.
Este número, aunque al límite, le permitió al fondo evitar el “bloqueo de ventanilla” que sí sufrieron sus rivales. En la industria del crédito privado, el estándar establece un tope del 5% trimestral para los rescates; superado ese nivel, los gestores tienen la facultad de suspender los pagos para proteger la liquidez del fondo.
Un mercado bajo presión: el contraste con la competencia
La situación de Goldman Sachs es la excepción en un sector que parece darle la razón a las recientes advertencias de Warren Buffett sobre la “fragilidad” de los actores no bancarios.
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El “éxodo” minorista: Competidores como Blue Owl Capital Inc. registraron pedidos de salida muy por encima del límite permitido.
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Capital atrapado: Se estima que más de USD 8.000 millones de inversores particulares han quedado “atrapados” en diversos vehículos de inversión que debieron limitar los rescates ante la falta de liquidez inmediata.
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Flujos positivos: A diferencia de la tendencia general, Goldman captó USD 1.040 millones en nuevas suscripciones, logrando que su flujo neto fuera positivo a pesar de las salidas.
La estrategia: instituciones vs. minoristas
En una carta enviada a sus accionistas, los gestores de Goldman Sachs explicaron que su resiliencia no se debe a que estén aislados de la crisis, sino a un diseño estructural diferente. El fondo ha priorizado el capital institucional (fondos de pensión, seguros) por sobre el inversor minorista.
“Hemos diversificado nuestras fuentes de capital manteniendo una plataforma orientada a inversores institucionales, lo que nos permite ser pacientes y dosificar nuestras inversiones a discreción”, señalaron desde la firma.
Los inversores minoristas han estado huyendo del sector ante el temor por el deterioro de los estándares de crédito y la vulnerabilidad de ciertas empresas frente al avance de la Inteligencia Artificial, que amenaza con disrumpir modelos de negocio tradicionales financiados por estos fondos.
El contexto global: ¿señales de un “pánico” controlado?
Este informe de Goldman Sachs llega en un momento de alta sensibilidad. Apenas días atrás, Warren Buffett comparaba la situación de los mercados crediticios con un “incendio en un teatro lleno”, donde la interconexión entre bancos y fondos privados podría acelerar el contagio.
Aunque Goldman logró ser “el único en el grupo comparable” en mantenerse operativo sin restricciones, el hecho de que los rescates hayan saltado del 3,5% (en el último trimestre de 2025) al 4,999% actual confirma que la presión sobre el sistema financiero no ha terminado.
