Desde abril, las facturas de ABL y patentes dejarán de enviarse puerta a puerta y solo estarán disponibles de forma online. La medida apunta a reducir costos y acelerar la digitalización de trámites
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires dejará de enviar las boletas en papel del ABL y avanzará con un sistema de facturación completamente digital para este impuesto y también para las patentes de vehículos.
Desde abril, la emisión de las facturas será exclusivamente virtual, por lo que los contribuyentes deberán acceder a las boletas a través de internet para consultarlas y pagarlas. La decisión forma parte de la estrategia de la gestión de Jorge Macri para modernizar los trámites y reducir costos operativos.
Según estimaciones oficiales, la eliminación del reparto puerta a puerta permitirá ahorrar cerca de $3.900 millones al año, además de generar un impacto ambiental positivo al disminuir el uso de papel.
La medida completa un proceso que ya venía avanzando en los últimos años. Actualmente, el 66% de los contribuyentes ya paga las patentes de forma digital y el 63% lo hace con el ABL, por lo que la Ciudad busca consolidar ese cambio de hábito.
Cuándo empieza el ABL 100% digital
El nuevo esquema comenzará a regir con la cuarta cuota del año, que vence el martes 21 de abril. Desde ese momento, las boletas dejarán de enviarse en formato físico a los domicilios.
Cómo pagar el ABL y las patentes desde abril
Los contribuyentes podrán acceder a las facturas mediante distintas opciones:
- Ingresando al sitio web de la AGIP, con el número de partida para consultar y descargar la boleta.
- A través del correo electrónico registrado, donde llegará la factura todos los meses.
- Mediante home banking, donde las boletas también aparecerán para su pago digital.
Quienes aún no estén familiarizados con el sistema online podrán recibir asistencia en las oficinas de AGIP, donde se brindará orientación para realizar el trámite.
Con esta medida, la Ciudad busca profundizar la digitalización de los impuestos y trámites administrativos, un proceso que prevé extender progresivamente al resto de las gestiones vinculadas con la administración porteña.
