El banco central dejó la tasa en el rango de 3,5%–3,75%, mejoró su evaluación de la economía y del mercado laboral y enfrió las expectativas de recortes en el corto plazo.
La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) mantuvo las tasas de interés sin cambios y señaló mejoras en la economía estadounidense, adoptando un enfoque más cauteloso respecto de posibles recortes futuros.
El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) votó este miércoles 10 a 2 a favor de sostener la tasa de referencia de los fondos federales en un rango de 3,5% a 3,75%. Los gobernadores Christopher Waller y Stephen Miran votaron en disidencia y abogaron por una reducción de 25 puntos básicos.
Mejora del empleo y menor urgencia para recortar tasas
En el comunicado posterior a la reunión, los responsables de la Fed afirmaron que “el aumento del empleo se ha mantenido bajo y la tasa de desempleo ha mostrado algunos signos de estabilización”. Además, eliminaron el lenguaje que advertía sobre riesgos a la baja para el empleo, presente en las tres declaraciones anteriores.
Esta mejora en la evaluación del mercado laboral tiende a contener las expectativas de una baja de tasas en el corto plazo, pese a la presión creciente de la administración Trump. Antes de la reunión, los inversores ya consideraban poco probable un recorte antes de junio.
Tras la decisión, el S&P 500 y los bonos del Tesoro operaron a la baja, mientras que el dólar se fortaleció.
Powell: “Las perspectivas económicas han mejorado claramente”
En la conferencia de prensa posterior, el presidente de la Fed, Jerome Powell, destacó una “clara mejora” en las perspectivas para la economía estadounidense durante el próximo año.
“Las perspectivas para la actividad económica han mejorado, claramente mejorado desde la última reunión, y eso debería ser importante para la demanda de mano de obra y para el empleo a lo largo del tiempo”, afirmó.
La decisión era ampliamente esperada, luego de que la Fed recortara las tasas en tres reuniones consecutivas hacia el cierre de 2025. Según las proyecciones publicadas en diciembre, la mayoría de los funcionarios aún considera que el banco central volverá a bajar las tasas hacia fines de este año.
Un comunicado más optimista sobre la economía
En su evaluación económica, la Fed describió el crecimiento como “sólido”, frente al calificativo de “moderado” que utilizaba desde octubre. También eliminó la referencia al aumento de la inflación, reforzando la idea de una economía más equilibrada.
No obstante, Powell evitó responder la mayoría de las preguntas vinculadas al contexto político, incluida la investigación penal del Departamento de Justicia sobre el presidente de la Fed. A principios de mes, el organismo emitió citaciones a la Fed, lo que llevó a Powell a denunciar una maniobra de intimidación por parte de la administración.
Consultado sobre si permanecerá en la Junta de Gobernadores una vez que expire su mandato como presidente en mayo, Powell respondió que aún no tomó una decisión.
Tensiones institucionales y la independencia de la Fed
Powell sí se refirió a su presencia en la reciente audiencia del Tribunal Supremo, relacionada con el intento del presidente Donald Trump de destituir a la gobernadora Lisa Cook.
“Ese caso es quizás el más importante en los 113 años de historia de la Fed”, sostuvo Powell, y explicó que consideró necesario asistir por la relevancia institucional del tema.
Datos que respaldan la cautela
Los funcionarios coincidieron en que la política monetaria está bien posicionada por ahora, lo que les permite ganar tiempo para evaluar la evolución de la inflación y del mercado laboral.
Si bien la contratación sigue débil, los despidos se mantienen bajos y en diciembre la tasa de desempleo cayó levemente, lo que sugiere una posible estabilización del mercado laboral. Además, la inflación subyacente resultó más moderada de lo previsto, aunque las distorsiones generadas por el cierre del Gobierno el año pasado limitan la confianza plena en los datos.
Varios responsables señalaron que los recortes acumulados de 175 puntos básicos en los últimos 16 meses acercaron la política monetaria al nivel neutral, reduciendo la urgencia de nuevas bajas.
Las posiciones disidentes dentro de la Fed
Una excepción es Stephen Miran, actualmente de licencia como asesor económico principal de la Casa Blanca, quien sostiene que la tasa sigue estando muy por encima del nivel neutral y que la Fed debería recortarla en 150 puntos básicos durante este año.
Por su parte, Christopher Waller, uno de los principales candidatos de Trump para reemplazar a Powell, reiteró su preocupación por la fragilidad del mercado laboral, aunque recientemente admitió que la Fed no necesita apresurarse a volver a bajar las tasas.
