La escalada del enfrentamiento entre Donald Trump y el actual presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, amenaza con frustrar la llegada de Kevin Warsh al frente del banco central de Estados Unidos y abre un escenario de fuerte incertidumbre institucional en la política monetaria.
Aunque el plan original era que Warsh —nominado por Trump— asumiera la presidencia de la Fed cuando finalice el mandato de Powell a mediados de mayo, una investigación penal impulsada por el Departamento de Justicia (DOJ) contra el titular saliente alteró por completo el escenario y generó resistencia incluso dentro del Partido Republicano.
El rol clave del Senado y el bloqueo republicano
El senador Thom Tillis, miembro decisivo del Comité Bancario del Senado, amenazó con bloquear todas las nominaciones a la Fed hasta que se resuelva la investigación contra Powell, vinculada a las renovaciones del edificio del banco central. El legislador calificó la pesquisa como “falsa” y la consideró un ataque directo a la independencia de la Reserva Federal.
“Este proceso de acusación tiene que terminar antes de que yo esté dispuesto a votar para confirmar a alguien, incluso a alguien tan bueno como Warsh”, afirmó Tillis, dejando en suspenso la confirmación del futuro titular del organismo monetario.
Su postura cuenta con respaldo dentro del GOP y podría ser acompañada por los demócratas del comité, lo que alcanzaría los votos necesarios para frenar formalmente la nominación.
Trump redobla la presión sobre Powell
Lejos de desescalar el conflicto, Trump volvió a atacar públicamente a Powell, al que acusó de “incompetencia” o “robo” por el manejo de las obras en la sede de la Fed. Incluso dejó trascender que estaría dispuesto a esperar hasta enero de 2027 —cuando Tillis dejaría el Senado— para avanzar con la confirmación de Warsh.
Ese escenario abriría una zona gris legal: si Warsh no es confirmado antes del 15 de mayo, no está claro si la Casa Blanca o la Junta de Gobernadores de la Fed tienen la potestad de designar a un presidente interino. La legislación no lo define de manera explícita y los antecedentes recientes no ofrecen una guía concluyente.
Riesgo para la estrategia económica de Trump
La demora en la llegada de Warsh también impacta en los planes económicos de la administración. Trump busca una Reserva Federal más proclive a recortar las tasas de interés para impulsar el crecimiento, en un contexto de desgaste político por la situación económica y con elecciones legislativas clave en noviembre.
Un liderazgo interino o un prolongado vacío en la conducción de la Fed podría retrasar ese giro de política monetaria, justo cuando el oficialismo necesita señales de estímulo económico.
La defensa de la independencia de la Fed
Desde la Fed, Powell respondió con firmeza. Tras confirmarse que el DOJ envió citaciones del gran jurado al organismo, el presidente del banco central acusó a Trump de tácticas intimidatorias y prometió defender la independencia institucional de la entidad.
La ofensiva judicial fue interpretada por los mercados como una escalada en la presión política sobre la política monetaria, un factor que mantiene en alerta a los inversores, preocupados por una eventual Fed más permeable a las demandas del poder ejecutivo bajo una eventual conducción de Warsh.
Mientras tanto, en el Congreso crece el consenso bipartidista en defensa de la autonomía del banco central, lo que complica aún más los planes de la Casa Blanca y mantiene en suspenso el futuro liderazgo de la Reserva Federal.
