Los ingresos tributarios registraron una caída cercana al 4% en términos reales. Impactaron cambios en Ganancias, menores recursos del comercio exterior y recortes en retenciones.
La recaudación de impuestos volvió a registrar una caída en marzo y alcanzó $16 billones, lo que implicó una baja real superior al 4% interanual, según informó la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). De esta forma, los ingresos tributarios acumulan ocho meses consecutivos de retroceso en términos reales, en un contexto marcado por cambios impositivos y menor aporte del comercio exterior.
En términos nominales, la recaudación creció 26,2% frente a marzo del año pasado, aunque quedó por debajo de la inflación estimada para el período, cercana al 32%. En el acumulado del primer trimestre, los ingresos del Estado sumaron $50,5 billones, con un aumento nominal del 22,7%.
Uno de los factores centrales que explican la caída fue el Impuesto a las Ganancias, que tuvo una suba nominal de 17,1% interanual y recaudó $2,6 billones, también por debajo de la inflación. El resultado estuvo influido por cambios en el esquema de anticipos, que hicieron que en marzo no se registraran pagos de empresas que cierran balance en diciembre.
Además, el año pasado había existido un vencimiento extraordinario para personas humanas, correspondiente al cuarto anticipo de 2024, lo que elevó la base de comparación y acentuó la caída real de este tributo en 2026.
Otro factor que presionó sobre los ingresos fue el menor aporte del comercio exterior. ARCA explicó que la recaudación se vio afectada tanto por la desaceleración de las importaciones como por la reducción de alícuotas en derechos de exportación, especialmente para productos agrícolas como soja, trigo y maíz.
En el caso de las retenciones, los ingresos alcanzaron $503.612 millones, con una caída nominal de 14,6% interanual, reflejo directo de las rebajas impositivas aplicadas al sector agropecuario.
Por su parte, los derechos de importación generaron $501.096 millones, con un incremento nominal del 16,5%, aunque el crecimiento también quedó por debajo de la inflación. Además del menor dinamismo de la actividad, influyó la posibilidad de cancelar estos tributos mediante créditos derivados de devoluciones del Impuesto PAIS, lo que redujo la recaudación efectiva.
Entre los principales tributos, el IVA fue el que aportó más recursos al fisco. En marzo recaudó $5,6 billones, con un aumento nominal del 28,7% interanual, también levemente inferior a la inflación. Dentro de este impuesto, el IVA Impositivo creció 32,5%, mientras que el IVA Aduanero avanzó 19,1%.
Durante el mes, además, el Gobierno devolvió $63.000 millones a exportadores, luego de que el sector reclamara demoras en los reintegros durante febrero.
El impuesto a los Créditos y Débitos bancarios mostró uno de los desempeños más favorables. Recaudó $1,3 billones, con una suba nominal del 38,4%, superando la inflación. Desde ARCA señalaron que el resultado estuvo influido por dos días hábiles adicionales de recaudación respecto al mismo mes del año anterior.
En tanto, los recursos de Seguridad Social alcanzaron $4,4 billones, con un crecimiento del 28,5%, también por debajo de la inflación. El aumento de salarios impulsó la recaudación, aunque el efecto se vio parcialmente compensado por mayores planes de pago utilizados por contribuyentes para regularizar deudas.
Según un análisis del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), los tributos que más cayeron en términos reales fueron los derechos de exportación, con un retroceso estimado del 35,3%, seguidos por impuestos internos y derechos de importación.
En contraste, los únicos tributos con mejoras reales habrían sido el impuesto a los combustibles, impulsado por las actualizaciones del tributo, y el impuesto al cheque, que mostró un crecimiento moderado.
El desempeño de la recaudación refleja así una combinación de factores: cambios en el esquema impositivo, menor actividad en algunos sectores y medidas de alivio fiscal, especialmente vinculadas al comercio exterior.
