La remuneración del CEO de la mayor gestora de activos del mundo aumentó cerca de 23% el año pasado, en medio de una agresiva estrategia de crecimiento en inversiones privadas y con activos bajo gestión que superaron por primera vez los US$14 billones.
El CEO de BlackRock Inc. (BLK), Larry Fink, recibió una compensación total de US$37,7 millones en 2025, lo que representa un aumento aproximado del 23% respecto al año anterior, en un momento en que la mayor gestora de activos del mundo intensificó su expansión hacia los mercados privados.
De acuerdo con una declaración presentada ante reguladores, el presidente de la firma, Rob Kapito, percibió US$25,7 millones, mientras que el director de operaciones, Rob Goldstein, recibió US$15,6 millones y el director financiero, Martin Small, obtuvo US$13,6 millones.
El aumento de la remuneración coincide con un año de fuerte crecimiento para la firma. BlackRock captó US$698.000 millones de flujos netos de inversionistas en 2025, lo que permitió que sus activos bajo gestión superaran por primera vez los US$14 billones.
Solo en el cuarto trimestre, la gestora recibió US$342.000 millones en nuevos fondos de clientes.
Apuesta estratégica por los mercados privados
El crecimiento reciente de BlackRock está estrechamente ligado a su estrategia de expansión en activos alternativos y mercados privados, un segmento que se ha convertido en uno de los principales motores de crecimiento para las grandes gestoras globales.
En ese marco, la compañía destinó unos US$28.000 millones a la adquisición de Global Infrastructure Partners, HPS Investment Partners y la firma de datos Preqin, operaciones que refuerzan su presencia en infraestructura, crédito privado y análisis de inversiones.
Además, la empresa anunció el objetivo de recaudar US$400.000 millones adicionales para inversiones en mercados privados antes de 2030.
Como parte de ese impulso estratégico, BlackRock también informó el año pasado que Fink recibirá beneficios adicionales vinculados al desempeño de estas inversiones, conocidos en la industria como “carry” o participación en las ganancias.
El esquema contempla que el CEO obtenga un porcentaje de las distribuciones de beneficios asociadas a una cartera de los principales fondos privados de la firma. No obstante, la compañía señaló que el valor potencial de esa participación aún no puede estimarse razonablemente.
