Colocaciones privadas en moneda dura impulsan las compras del BCRA, que ya sumó más de USD 500 millones en enero y recibe elogios del FMI.
En un arranque de año marcado por la vuelta del financiamiento externo para el sector corporativo, varias compañías de peso recurrieron al mercado internacional para emitir deuda en dólares y le abrieron una ventana clave al Banco Central para reforzar sus reservas.
La estrategia permitió al BCRA acelerar la acumulación de divisas en las primeras semanas de 2026, en un contexto todavía desafiante por el nivel del riesgo país.
Según datos oficiales, la autoridad monetaria compró más de USD 500 millones en la primera quincena de enero, apalancada en la oferta de dólares que surgió de las colocaciones privadas. El movimiento fue bien recibido por el Fondo Monetario Internacional, que destacó el ritmo de acumulación por encima de lo previsto en sus proyecciones.
Del lado de las empresas, la motivación es clara: aprovechar una ventana de mercado para financiarse a tasas relativamente más bajas, aun con un riesgo país que ronda los 600 puntos básicos. En ese marco, se destacaron emisiones como la de la firma agroindustrial John Deere, que captó USD 80 millones, y la del fabricante de camiones Scania, que obtuvo USD 41 millones.
A esas operaciones se sumó Telecom, que concretó una colocación de bonos por USD 600 millones, una de las más relevantes del inicio del año. El flujo no se detendría ahí: Banco Macro anticipó su intención de salir al mercado con una emisión por otros USD 400 millones, mientras que YPF anunció la reapertura de un bono con vencimiento en 2034 para captar aproximadamente USD 500 millones adicionales.
El resultado de este combo entre financiamiento privado y compras oficiales es seguido de cerca por el FMI. Su directora gerente, Kristalina Georgieva, resaltó que la acumulación de reservas avanza a un paso más rápido del esperado, un dato clave para la hoja de ruta económica de los próximos meses.
