Se trata de uno de los artículos incluídos en el artículo 35 del proyecto de ley de reforma laboral. Hasta ahora solo los bancos pueden hacerlo. “Se trata de ampliar derechos y promover la competencia”
La Cámara Argentina Fintech (CAF) reitera su posición a favor de que los trabajadores puedan elegir libremente dónde acreditar sus salarios, incluyendo cuentas de pago ofrecidas por Proveedores de Servicios de Pago (PSP) habilitados y regulados por el Banco Central.
El artículo 35 del proyecto de ley de reforma laboral amplía la elección para el cobro del sueldo a entidades que no sean bancos, lo que incluye a las billeteras digitales .Sin embargo, las cámaras bancarias se oponen abiertamente a esta posibilidad. “El debate en curso no trata de imponer el uso de billeteras virtuales, sino de ampliar derechos, promover la competencia y adecuar el marco legal a una realidad económica que ya existe, caracterizado por la adopción masiva de cuentas digitales, la interoperabilidad y el uso cotidiano de instrumentos electrónicos para administrar ingresos y realizar pagos”, agregaron desde la CAF.
Permitir la acreditación de salarios en cuentas de pago reguladas no implica imponer cambios ni asumir nuevos riesgos, sino actualizar la normativa laboral a una realidad ya consolidada y ampliamente documentada por indicadores oficiales del Banco Central. Desde esta perspectiva, el documento “Pago de salarios en cuentas de pago. Seguridad, competencia y libertad de elección en el sistema financiero argentino” identifica puntos centrales:
Las cuentas de pago son hoy un componente estructural del sistema financiero
El debate no arranca desde la teoría, sino desde un dato duro. Según el Banco Central de la República Argentina, en diciembre se registraron 753 millones de transferencias inmediatas en pesos por un total de $88,7 billones. (+24,8% en cantidad de operaciones y del 24,4% en montos reales de crecimiento interanual). El 75% de esas transferencias tuvo como origen o destino una CVU, es decir, una cuenta de billetera digital. En términos simples, millones de personas ya administran su dinero todos los días a través de estas cuentas.
En ese contexto, el salario aparece como una de las pocas operaciones masivas donde todavía no existe plena libertad de elección del canal. La iniciativa legislativa no intenta forzar comportamientos ni alterar dinámicas existentes: busca que la ley deje de correr detrás de la realidad. Mantener restricciones normativas sobre el uso de cuentas de pago para el cobro de salarios se apoya en supuestos que ya no describen cómo funcionan hoy las finanzas de las personas.
Los PSP operan bajo un marco regulatorio específico y supervisado Los Proveedores de Servicios de Pago que ofrecen cuentas de pago se encuentran registrados y supervisados por el BCRA, bajo un marco regulatorio específico que contempla obligaciones operativas, tecnológicas, informativas y de protección al usuario. Este régimen parte de una distinción fundamental: los PSP no realizan intermediación financiera ni asumen riesgos sistémicos, por lo que la regulación se orienta a la protección de los fondos y la seguridad operativa, en línea con la naturaleza de la actividad.
Los fondos de los usuarios permanecen dentro del sistema financiero: la normativa vigente del Banco Central establece que el 100% de los fondos de los usuarios en cuentas de pago debe mantenerse depositado en cuentas bancarias a la vista, separadas del patrimonio del Proveedor de Servicios de Pago. Esto implica que los recursos permanecen dentro del sistema financiero regulado, bajo supervisión prudencial, Desde el punto de vista funcional, tanto si un salario se acredita en una cuenta bancaria como en una cuenta de pago, los fondos se encuentran alojados en bancos.
El debate es ampliar el acceso al crédito: reducir esta discusión a una cuestión de captación de depósitos desconoce la transformación que atraviesa el crédito en la Argentina. Según el Informe de Crédito Fintech Argentina Q1 2025 elaborado por el ITBA y la Cámara Argentina Fintech sobre datos del Banco Central, el crédito fintech alcanzó los 5,7 millones de créditos vigentes, con un crecimiento interanual del 68%, y hoy el 27% de los tomadores de crédito del sistema financiero tiene al menos un crédito fintech.
