El economista, con pasado en el BCRA y vínculo directo con Luis Caputo, completa la nueva cúpula del principal banco público tras los cambios dispuestos por el Gobierno.
El Gobierno nacional avanzó con una nueva pieza en la reconfiguración del Banco Nación. A través del Decreto 1/2026, publicado en el Boletín Oficial, Alejandro Henke fue designado vicepresidente de la entidad, un cargo que había quedado vacante tras el ascenso de Darío Wassermann a la presidencia.
La decisión se inscribe en una serie de movimientos que buscan redefinir el perfil de conducción del banco estatal en el inicio de 2026. Henke ya formaba parte del directorio desde enero de 2024, cuando comenzó la gestión de Javier Milei, y ahora da un paso más en la estructura jerárquica.
Un perfil técnico con trayectoria en el sistema financiero
Henke es considerado un dirigente de estrecha confianza del ministro de Economía, Luis Caputo, quien impulsó su regreso al Banco Nación durante la actual administración. No es la primera vez que ocupa un rol en la entidad: ya había sido director entre 2015 y 2017, durante otra etapa de gestión económica alineada con el actual equipo.
Su recorrido profesional combina sector público y privado. Antes de su nuevo nombramiento, se desempeñaba como director ejecutivo de Proficio Investment, firma a la que se incorporó luego de su salida de la función pública.
En el ámbito estatal, su vínculo con el sistema financiero viene de larga data: ingresó al Banco Central en 1994 como gerente, y entre 2002 y 2003 ocupó cargos clave como director, economista jefe y vice superintendente del BCRA.
Reordenamiento en la cúpula del Nación
La llegada de Henke a la vicepresidencia termina de cerrar el esquema de cambios en el Banco Nación, que incluyó la salida del ex presidente Daniel Tillard, la promoción de Wassermann al máximo cargo ejecutivo y la incorporación de Carolina Píparo como directora.
Con esta nueva conducción, el Gobierno busca imprimirle al Nación un perfil más alineado con la estrategia económica general, en un contexto donde el rol del banco público vuelve a ganar centralidad en el financiamiento productivo y en la relación con el Tesoro.
La designación de Henke refuerza esa señal: experiencia técnica, cercanía con el equipo económico y continuidad en la línea de decisiones que el Ejecutivo pretende consolidar durante 2026.