La volatilidad dominó la jornada financiera global. Entre datos de manufactura mixtos en EE.UU. y la cuenta regresiva para una posible acción militar en el Estrecho de Ormuz, los inversores buscaron refugio en el oro mientras el petróleo se consolidó por encima de los U$S110.
La Bolsa de Nueva York vivió una rueda de parálisis y extrema cautela. En lo que podría ser la última jornada antes de un recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente, los principales indicadores cerraron mixtos: el Dow Jones cedió un 0,18%, mientras que el S&P 500 y el Nasdaq lograron avances marginales del 0,08% y 0,1%, respectivamente.
El foco del mundo financiero está puesto en la medianoche en Argentina, hora en la que vence el ultimátum del presidente Donald Trump para que Irán reabra el Estrecho de Ormuz. La amenaza de “desatar el infierno” y devolver a la infraestructura iraní a la “Edad de Piedra” ha disparado el índice VIX (el “indicador del miedo”), que saltó un 6,91% al cierre.
El movimiento de los commodities fue la clave del día. La incertidumbre bélica aceleró la migración hacia activos seguros:
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Oro récord: El metal precioso trepó un 1,07% para ubicarse en los U$S 4.734 la onza.
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Crudo en alza: El barril de WTI cerró en U$S 112,95, una dinámica que pone presión sobre los costos logísticos y los precios de los combustibles a nivel local, a pesar de la producción de Vaca Muerta.
El factor diplomático
En las últimas horas de la tarde, la tensión cedió levemente tras un mensaje del primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif.
Actuando como mediador, Sharif pidió a Trump una extensión del plazo por dos semanas, asegurando que las gestiones diplomáticas para una solución pacífica “avanzan con posibilidades de resultados sustanciales”.
Este pedido es el único hilo de esperanza que sostiene a los mercados frente a la posibilidad de un ataque militar masivo este miércoles.
Apple y el traspié del iPhone plegable
Más allá de la geopolítica, el sector tecnológico sufrió un golpe puntual. Apple cayó un 2,07% tras conocerse reportes de Nikkei Asia que advierten sobre “serios desafíos de ingeniería” en el desarrollo de sus iPhones plegables. La noticia enfrió el entusiasmo sobre la capacidad de innovación de la firma de Cupertino en el corto plazo, arrastrando al sector de hardware.
