Reforma laboral: incentivos fiscales para fomentar empleo formal y alivio impositivo para trabajadores

0

La reforma laboral que el Gobierno de Javier Milei envió al Congreso incorpora un paquete de incentivos fiscales y reducciones tributarias orientado a promover la formalización del empleo, estimular nuevas inversiones y reducir la carga impositiva sobre los trabajadores y empresas.

El proyecto combina beneficios transitorios y permanentes, con foco en PyMEs y en la regularización de relaciones laborales no declaradas.

Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL)

El RIFL establece contribuciones patronales reducidas al 2% y 3% durante los primeros 48 meses de cada nueva relación laboral. El beneficio regirá por un año desde la entrada en vigencia del régimen y está dirigido a emplear trabajadores que:

  • No tuvieran relación laboral registrada al 10 de diciembre de 2025.

  • Estuvieran desempleados en los últimos seis meses previos al alta laboral.

  • Estuvieran inscriptos en el Monotributo.

  • Hubieran trabajado previamente en el sector público nacional, provincial, municipal o de CABA.

El objetivo central es acelerar la creación de empleo formal y ampliar la base de aportantes.

Promoción del Empleo Registrado (PER)

El programa PER apunta a la regularización del empleo no registrado mediante condonaciones y beneficios fiscales. El esquema incluye:

  • Extinción de sanciones, deudas y acciones penales vinculadas a la falta de registración.

  • Condonación de hasta 70% de deuda por aportes y contribuciones.

  • Reconocimiento previsional de hasta 60 meses a los trabajadores incorporados.

  • Parámetros específicos para planes de pago y baja automática del empleador del REPSAL.

Este mecanismo busca incentivar la formalización de relaciones laborales deficientes, reducir litigiosidad y ampliar cobertura previsional.

Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI)

El RIMI ofrece amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias y devolución de créditos fiscales de IVA para inversiones productivas, tanto de PyMEs nacionales como extranjeras. El objetivo es dinamizar la actividad productiva, fortalecer cadenas de valor y generar empleo.

Se consideran inversiones productivas las destinadas a:

  • Adquisición, elaboración o fabricación de bienes muebles nuevos amortizables (excepto automóviles).

  • Obras directamente vinculadas a actividades productivas.

Quedan excluidas las inversiones en activos financieros, bienes de portfolio y bienes de cambio.

Los montos mínimos a invertir durante los dos primeros años del régimen son:

  • Microempresas: US$150.000

  • Pequeñas empresas: US$600.000

  • Medianas tramo 1: US$3.500.000

  • Medianas tramo 2: US$9.000.000

Reducciones tributarias para empresas y trabajadores

El proyecto incluye recortes impositivos de impacto directo en el costo laboral y en la rentabilidad:

  • Aportes a obras sociales: baja del 6% al 5%.

  • Contribuciones patronales: nuevas alícuotas generales del 17,40% (servicios y comercio grandes) y 15% para el resto.

  • Impuesto a las Ganancias corporativo: reducción de escalas del 30% al 27% y del 35% al 31,5%.

  • Impuestos internos: eliminación para seguros, telefonía celular, objetos suntuarios, vehículos, embarcaciones y aeronaves.

Compartir

Comments are closed.