Lo anunció el ministro de Economía, Luis Caputo. Incluye la extracción de cobre, oro y plata entre Argentina y Chile.
La minera canadiense Lundin Mining anunció oficialmente una inversión de US$ 18.000 millones en los próximos nueve años para desarrollar el proyecto Vicuña, en la cordillera entre Argentina y Chile.
Según destacó Luis Caputo en sus redes sociales, esta iniciativa, que se extenderá a lo largo de nueve años, “no existiría sin el RIGI” (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones), la herramienta legal sancionada por el gobierno de Javier Milei para fomentar los desembolsos de magnitud.
El proyecto, operado a través de la sociedad Vicuña Corp. (participada en un 50% por Lundin Mining y un 50% por BHP), proyecta una vida útil de más de 70 años y planea producir su primer concentrado de cobre hacia 2030, con un desembolso inicial de US$7.000 millones para esa primera fase.
De acuerdo con la Evaluación Económica Preliminar (PEA, por sus siglas en inglés) publicada por la compañía canadiense, el distrito Vicuña se posicionaría como un actor global de primer nivel. Durante los primeros 25 años completos de operación, se estima una producción anual promedio de 395.000 toneladas de cobre, 711.000 onzas de oro y 22,2 millones de onzas de plata. En una ventana de diez años, los números son aún más contundentes: se proyecta extraer 2,5 millones de toneladas de cobre, 5,5 millones de onzas de oro y 214 millones de onzas de plata, lo que colocaría al emprendimiento entre las cinco minas más grandes del mundo en los tres metales.
El plan de desarrollo se estructura en tres etapas definidas. La primera se concentrará en la explotación a cielo abierto del depósito Josemaría y la construcción de una planta concentradora. Una segunda fase incorporará el desarrollo de los óxidos de Filo del Sol, con una planta para la recuperación de cobre, oro y plata mediante lixiviación. La tercera y última etapa prevé la expansión de la planta concentradora y el desarrollo de los sulfuros de Filo del Sol, alcanzando la capacidad productiva pico. Para esta fase final, se requerirá infraestructura de soporte en el lado chileno (como una planta desalinizadora y un ducto de concentrado), que representarán inversiones adicionales a los US$18.000 millones anunciados y estarán a cargo de terceros.
Jack Lundin, presidente y CEO de Lundin Mining, destacó que la publicación de estos resultados “marca un hito significativo y un gran paso hacia una decisión de aprobación del proyecto”. En el comunicado oficial, el ejecutivo subrayó que el estudio “establece una base sólida para avanzar” y que el enfoque de desarrollo por etapas proporciona “un camino disciplinado para liberar todo el valor del distrito”. Lundin agregó que la compañía ya cuenta con el financiamiento asegurado para la fase inicial de construcción, reafirmando el objetivo de convertirse en un productor de cobre de primer nivel mundial.
El anuncio se produce en un contexto de fuerte expectativa por la minería metalífera en la Argentina, particularmente en la provincia de San Juan, donde se asienta gran parte del proyecto.
