Por Damián Vlassich, Team Leader de Estrategias de Inversión.
El anteúltimo mes de 2025 se caracterizó por una pausa en el ciclo alcista global de Wall Street, marcado por una corrección esperada tras ganancias históricas, mientras que el mercado argentino, impulsado por la estabilidad política y las perspectivas de reforma, logró consolidar la fuerte recuperación iniciada en octubre.
La bolsa de EE. UU. tomó un respiro, pero los activos locales mantuvieron el ímpetu, confirmando un cambio estructural de tendencia.
Un contexto global dominado por la cautela y la toma de ganancias
Los principales índices de Wall Street experimentaron una corrección a lo largo de noviembre, rompiendo la racha alcista sostenida prácticamente desde los mínimos de abril en medio de las tensiones comerciales de Trump con el resto del mundo. El S&P 500 retrocedió desde sus máximos históricos, estabilizándose por debajo de los 6.812 puntos, mientras que el Dow Jones descendió desde la barrera de los 47.400, reflejando una lógica toma de ganancias tras el rally desmedido.
El factor principal de esta pausa fue un reposicionamiento del mercado ante la política de la Reserva Federal (Fed). Si bien en octubre se descontaban agresivos recortes de tasas, los datos de empleo y un IPC subyacente más persistente de lo esperado en noviembre enfriaron las expectativas.
El consenso se ajustó, y los inversores comenzaron a proyectar que la tasa de interés de política monetaria podría estabilizarse por un tiempo más prolongado en el rango de 3,75% a 4,00%, antes de nuevos recortes significativos, una narrativa reforzada por los comentarios cautelosos de Jerome Powell.
Adicionalmente, la temporada de resultados del tercer trimestre, que finalizó en noviembre, fue mixta. Si bien las "Magníficas Siete" mantuvieron su fortaleza, algunas empresas de consumo y mid-caps mostraron signos de desaceleración, lo que inyectó una dosis de realismo a las proyecciones de crecimiento.
Los CEDEARs protagonistas de noviembre
El CEDEAR que más subió durante el undécimo mes del año fue la farmacéutica Eli Lilly (LLY) con una notable subida de 29%. El impulso alcista de esta empresa se explicó por la consolidación de su dominio en el lucrativo mercado de la obesidad y diabetes, impulsada por las ventas récord de sus fármacos Mounjaro y Zepbound.
Los resultados financieros del 3T 2025 superaron ampliamente las proyecciones, lo que llevó a la compañía a convertirse en la primera farmacéutica en la historia en alcanzar el billón de dólares en capitalización bursátil. Este hito, sumado a un acuerdo estratégico con el gobierno de EE. UU. para ampliar el acceso a Medicare a sus terapias y el optimismo sobre el desarrollo de su versión oral (orforglipron), cimentó su estatus como un valor de crecimiento a largo plazo.
En segundo lugar, también destaca el CEDEAR de Barrick Mining (B) que mostró un gran desempeño con una subida del 28%. El impulso alcista de esta empresa se explicó por la firmeza del precio del oro, que actuó como refugio en un contexto de cautela global en Wall Street, y por la publicación de resultados trimestrales sólidos que validaron la eficiencia de sus operaciones.
Los resultados del 3T 2025 superaron las expectativas gracias a la optimización de costes y un aumento en la producción de cobre, lo que llevó a la compañía a elevar su guía anual de producción de oro y cobre. Este upgrade de las proyecciones, sumado a la estabilidad geopolítica de sus principales yacimientos y el buen momento del metal precioso cimentó su estatus como un valor defensivo y de crecimiento en el sector de metales básicos.
En tercer lugar, también destaca el CEDEAR de Google (GOOGL) que mostró un gran desempeño con una subida del 16%. El impulso alcista de esta empresa se explicó por la consolidación de su liderazgo en el mercado de la Inteligencia Artificial (IA) y los resultados trimestrales récord de su segmento de Cloud.
Los resultados del 3T 2025 superaron las expectativas, impulsados por una aceleración en el crecimiento de Google Cloud y la fortaleza continua de su negocio de publicidad con soporte de IA. Este desempeño, sumado a la exitosa implementación de su modelo Gemini Ultra en productos clave, generó un optimismo masivo sobre su capacidad para monetizar la IA de manera efectiva.
El Merval consolida la ganancia histórica y los bonos se fortalecen
El mercado argentino vivió un mes de consolidación y fortalecimiento de la tendencia alcista post-electoral. La calma política y la expectativa hacía adelante actuaron como un sólido sostén para los activos locales.
El índice S&P Merval en moneda local, tras la espectacular suba de octubre, cerró noviembre por encima de las 3.000.000 unidades, marcando una ganancia mensual del 0,8%.
Las acciones argentinas con mejor rendimiento en el mes fueron: Sociedad Comercial del Plata (COME) con una suba del 32%, Transener (TRAN) con un avance del 20,3% y el Banco de Valores (VALO) con un 29%.
¿Cómo les fue a los bonos?
El mes de noviembre extendió la dinámica de normalización observada tras el giro de expectativas que siguió a la victoria del oficialismo, con un mercado local sustancialmente más calmo y sin los episodios de volatilidad que habían caracterizado la previa electoral.
A contramano, el escenario internacional exhibió mayor inestabilidad intra-mes, siendo que la recalibración permanente del sendero de tasas de la Fed impulsó alzas en los rendimientos globales y presionó a la baja a la deuda emergente, con el EMB retrocediendo 0,4% en el período. En este contexto, la deuda soberana argentina mantuvo un sesgo constructivo, con avances promedio del 3,2% entre Bonares y Globales y una compresión adicional de spreads entre legislaciones, que retornaron a niveles previos a la volatilidad electoral.
El riesgo país, por su parte, mostró una dinámica estable y cerró noviembre en 652 puntos.
En el plano macro, la inflación de octubre se ubicó en 2,3%, con una composición heterogénea influenciada por rubros ligados al tipo de cambio y factores estacionales. Las mediciones de alta frecuencia anticipan que noviembre y diciembre se mantendrán por encima del 2% mensual, en línea con una nominalidad que continúa descendiendo pero aún sin converger a los niveles deseados por el Gobierno.
En el segmento de pesos, los bonos CER exhibieron un desempeño levemente superior al de los instrumentos a tasa fija, reflejando cierta preferencia del mercado por mantener cobertura ante la estacionalidad inflacionaria de fin de año.
A su vez, el tipo de cambio se mantuvo dentro de un corredor acotado entre $1.400 y $1.450, con una mayor demanda hacia el cierre del mes asociada al cierre de coberturas y al rolleo de posiciones de futuros. En síntesis, el proceso macro continúa consolidando señales de estabilidad, aunque el rebote de los activos argentinos obliga a revisar posicionamientos relativos y ajustar la cartera para capturar valor en esta nueva etapa del ciclo.
