El ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró que parte del aumento de la morosidad en los créditos se explica por personas que se endeudaron esperando una fuerte devaluación y una aceleración inflacionaria que finalmente no ocurrió.
Según explicó el ministro, muchos tomadores de créditos asumieron deudas a tasas altas bajo la lógica de que una suba brusca del dólar terminaría “licuando” los pasivos, como ocurrió en otros períodos de la economía argentina.
“La gente también se sobreendeudó a tasas muy altas pensando que como siempre el dólar se iba a disparar y la inflación también y eso los iba a licuar. Y eso no pasó”, afirmó.
Caputo señaló que, al mantenerse la estabilidad cambiaria y desacelerarse la inflación, las deudas conservaron su peso real y aumentaron los problemas de pago.
“Eso generó cierta mora adicional”, sostuvo el funcionario.
El ministro explicó que el incremento de la mora llevó a los bancos a endurecer los análisis crediticios y moderar el otorgamiento de nuevos préstamos.
“Hasta que baje un poco esa mora el crédito se ralentizó”, indicó.
Según Caputo, el Ejecutivo recomendó a las entidades financieras refinanciar deudas en mora mediante plazos más largos y tasas más bajas para aliviar la situación de los deudores.
El titular de Economía aseguró además que el sistema bancario comenzó a modificar su estructura de financiamiento.
Según explicó, actualmente cerca del 50% de los préstamos están dirigidos al sector privado, mientras que la exposición al sector público cayó al 25%.
Caputo sostuvo que la menor dependencia del Estado respecto del financiamiento bancario permitirá ampliar el crédito destinado al consumo y a la inversión privada en los próximos meses.
