El Banco Central de la República Argentina volvió a cerrar con saldo positivo en el mercado cambiario al adquirir US$194 millones este jueves, en una jornada donde las reservas brutas superaron los US$46.000 millones. Con un aumento diario de US$326 millones, el total alcanzó los US$46.167 millones, consolidando una tendencia de recuperación de divisas.
En lo que va de abril, la autoridad monetaria acumula compras por US$2.299 millones, mientras que el saldo positivo en 2026 asciende a US$6.681 millones. El ritmo promedio diario ronda los US$90 millones, reflejando una intervención sostenida en el Mercado Libre de Cambios.
Un dato relevante de la jornada fue que el incremento de reservas no se explicó completamente por las compras del BCRA, que representaron cerca del 40% de la suba. Según fuentes oficiales, no hubo ingresos extraordinarios de organismos internacionales ni variaciones significativas en valuaciones que justifiquen la diferencia.
En paralelo, el tipo de cambio mayorista subió 1,02% hasta $1.392, en un contexto de tasas levemente al alza: la tasa TAMAR avanzó a 22,5% y la Badlar se ubicó en 22%.
Flujos privados explican la dinámica
De acuerdo con la consultora 1816, la acumulación de reservas se apoya en un flujo sostenido de oferta privada de divisas. El superávit comercial devengado alcanzó los US$5.508 millones en el primer trimestre, el nivel más alto en más de una década, aportando ingresos genuinos al sistema.
A esto se suma el financiamiento corporativo: desde octubre, empresas emitieron deuda por unos US$6.800 millones mediante obligaciones negociables. Además, los préstamos bancarios en dólares crecieron US$3.525 millones en lo que va del año, canalizándose directamente al mercado cambiario.
Este último factor resulta clave, ya que incrementa la oferta de divisas y, al mismo tiempo, se ve favorecido por la estabilidad cambiaria, generando un círculo que incentiva el endeudamiento en moneda extranjera.
Impacto limitado de otras fuentes
En contraste, otros flujos tienen menor incidencia. Las inversiones bajo el régimen RIGI generaron ingresos netos por apenas US$762 millones desde comienzos de 2025, cifra prácticamente compensada por la salida de dividendos en el primer trimestre de 2026.
En síntesis, la mejora en reservas y la capacidad compradora del BCRA responden principalmente al frente comercial y financiero, más que a ingresos estructurales de largo plazo vinculados a inversión extranjera directa.