La deuda del Gobierno nacional con la Ciudad de Buenos Aires por coparticipación superó los $700.000 millones y se duplicó desde diciembre, en un conflicto que sigue sin resolución pese a las negociaciones en curso.
El incumplimiento se remonta a agosto de 2025, cuando la administración de Javier Milei dejó de ejecutar el fallo de la Corte Suprema que ordenaba restituir fondos a la Ciudad.
La deuda crece y complica las cuentas
Según fuentes del gobierno porteño, el monto adeudado pasó de unos $350.000 millones a fines de 2025 a más de $700.000 millones en la actualidad.
El rojo se explica por transferencias semanales cercanas a los $20.000 millones que dejaron de girarse, en un contexto de caída de la recaudación y ajuste fiscal.
El conflicto impacta tanto en las finanzas de la Ciudad como en las cuentas nacionales, ya que una eventual cancelación inmediata afectaría el resultado fiscal que el equipo económico busca sostener.
Negociaciones abiertas, pero sin acuerdo
El jefe de Gobierno, Jorge Macri, mantiene diálogo con el ministro de Economía, Luis Caputo, aunque hasta ahora no hubo avances concretos.
Desde Nación reconocen la deuda, pero buscan alternativas para evitar un impacto directo en el superávit. Entre las opciones analizadas aparecen:
- Pago con bonos en pesos
- Cesión de activos (como terrenos públicos)
- Esquemas mixtos de compensación
En la Ciudad confían en que habrá una nueva convocatoria para negociar antes de fin de mes.
Superávit bajo la lupa
Parte del superávit financiero que exhibe el Gobierno nacional se explica por obligaciones no canceladas, entre ellas la coparticipación y devoluciones impositivas.
Esto abre un debate sobre la sostenibilidad del resultado fiscal, en momentos en que la administración de Javier Milei lo presenta como pilar clave para bajar la inflación.
Tensión política y disputa futura
El conflicto también tiene un trasfondo político. Aunque existe cooperación entre ambas administraciones, la relación está atravesada por la competencia electoral hacia 2027.
Mientras tanto, Jorge Macri avanza con recortes de gasto y busca financiamiento para obras clave, como la futura línea F de subte, en un escenario donde los recursos siguen bajo presión.
La resolución del conflicto por la coparticipación aparece así como un punto crítico, tanto para el equilibrio fiscal nacional como para la sostenibilidad financiera de la Ciudad.
