Hoy un boleto de compraventa puede suscribirse en forma digital en 3 minutos.
PALA Blockchain, empresa de soluciones y consultoría en tecnologías blockchain, cuyos clientes ya cuentan con activos en oferta por más de U$S150 millones, sostiene que la digitalización del real estate ya está transformando la forma de vender, invertir y financiar proyectos.
El mercado inmobiliario argentino atraviesa una de las mayores transformaciones de las últimas décadas. La incorporación de nuevas tecnologías ya no se limita a mejorar procesos administrativos: está modificando la forma en que se comercializan los desarrollos, se financian las obras y se relacionan desarrolladores, inversores y compradores.
En ese escenario, desde PALA destacan que la tokenización, la inteligencia artificial y el e-commerce conforman el nuevo ecosistema digital del real estate, permitiendo mayor eficiencia, liquidez y acceso a nuevas oportunidades de inversión. “Hoy muchas desarrolladoras e inmobiliarias entienden que la digitalización ya no es una opción, sino una parte esencial de cómo se vinculan con sus clientes. No incorporar estas herramientas significa quedar desconectados de un mercado que evoluciona de manera permanente”, explica Rodolfo Vigliano, Fundador y CEO de Pala Blockchain que trabaja actualmente con más de 20 desarrolladoras e inmobiliarias del país.
Empresas de real estate como IDERO, FUNDAR, GRUPO EB, WESURF, FILABE, y PASCUAL, entre otras, ya usan este sistema para operar y también se destaca el banco COINAG que hace unos meses empezó a ofrecer a sus clientes la tokenización inmobiliaria.
“La experiencia del comprador cambió radicalmente. Hoy un boleto de compraventa puede firmarse desde un teléfono celular en apenas tres minutos, y certificado digitalmente por un escribano a distancia, algo impensado hace muy pocos años”, destaca Vigliano.
La evolución del mercado también encuentra respaldo en el contexto regulatorio argentino. En junio de 2026, la Comisión Nacional de Valores (CNV) extendió el régimen de tokenización de valores negociables, incorporando nuevos instrumentos y extendiendo el sandbox regulatorio, una medida que busca acelerar la digitalización del mercado de capitales y brindar mayor seguridad jurídica a este tipo de operaciones. En paralelo, un estudio de EY Argentina reveló que 6 de cada 10 argentinos creen que los activos tokenizados formarán parte de la economía, mientras que el 61% no descarta utilizar activos digitales en el futuro, una señal de que la adopción de estas tecnologías comienza a consolidarse tanto desde el punto de vista regulatorio como de la demanda. Siendo la tokenización el instrumento complementario ideal del mercado de capitales, permitiendo acceder a la liquidez de los tenedores cripto.
Por su lado, la tokenización notarial, donde un escribano valida la documentación y el proyecto, es posible adquirir porciones de un boleto de compraventa de manera completamente digital. Esto amplía la base de potenciales participantes de cada desarrollo y facilita la incorporación de nuevos compradores.
Además, la evolución de esta tecnología abre una nueva aplicación para la industria de la construcción: la tokenización de documentos permite utilizar estos activos digitales como forma de pago entre desarrolladores y proveedores, formalizando mecanismos de canje ya habituales en el sector, pero con mayor flexibilidad y granularidad.
“Los desarrolladores empiezan a ver la tokenización como una herramienta mucho más eficiente para captar capital y gestionar el financiamiento de sus proyectos. El principal desafío ya no es tecnológico. El verdadero desafío es cultural. La tecnología está disponible; lo que hace falta es la decisión de transformar la forma de trabajar y adaptarse a un mercado cada vez más digital”, agrega Paula Vigliano, cofundadora de la empresa.
En los primeros años aparecieron propuestas donde un token simplemente representaba un derecho asociado a una criptomoneda. Hoy los nuevos estándares permiten que cada token incorpore un contrato legal, con derechos y obligaciones claramente definidos y plenamente exigibles ante la Justicia. Esa madurez tecnológica está dejando atrás los proyectos meramente especulativos y abre una nueva etapa para la digitalización del mercado inmobiliario. La convergencia entre tecnología, respaldo legal y nuevos modelos de comercialización marcará el futuro inmediato del sector, impulsando un mercado más eficiente, transparente y accesible tanto para desarrolladores como para inversores.
