En la segunda licitación del programa, 14 bancos presentaron ofertas por $246.000 millones y 12 entidades recibieron fondos. El 98% se colocó a cinco años.
Los bancos argentinos volvieron a mostrar interés por el fondeo de largo plazo destinado a impulsar el crédito hipotecario UVA. En la segunda licitación realizada por el Banco Central (BCRA) por cuenta y orden del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES, 12 entidades se adjudicaron $200.000 millones.
La operación forma parte del programa por $2 billones diseñado para ampliar el financiamiento hipotecario y promover una recuperación del crédito destinado a la vivienda.
Según informó el BCRA a través de la comunicación P51235, 14 entidades presentaron posturas por un total de $246.000 millones para acceder a los fondos disponibles en esta segunda subasta.
Cómo se repartieron los fondos del FGS
La mayor parte del dinero adjudicado se concentró nuevamente en el plazo más largo.
El 98% de los fondos, equivalente a $196.747 millones, fue colocado a cinco años de plazo, con una tasa de UVA más un spread promedio ponderado de 4,79%.
Los $3.252 millones restantes, equivalentes al 2% del total adjudicado, se colocaron a un año, con una tasa de UVA más un spread de 2,71%.
En ambos casos, las tasas se ubicaron por encima de los spreads mínimos establecidos por el BCRA para la licitación, que eran de 4,5% para el plazo de cinco años y de 2,5% para el tramo de un año.
El resultado muestra que los bancos volvieron a priorizar el fondeo de mayor duración, al igual que había ocurrido en la primera licitación del programa.
Qué cambió en la segunda licitación
Para esta segunda operación, el BCRA introdujo modificaciones respecto de la primera subasta.
Uno de los cambios fue la reducción del plazo para aplicar los fondos. El período pasó de 120 a 90 días.
Además, el organismo estableció nuevas condiciones sobre el destino del financiamiento. Los fondos deberán utilizarse exclusivamente para otorgar créditos hipotecarios destinados a la adquisición, construcción, ampliación o refacción de viviendas.
El beneficio está dirigido a personas humanas que no sean titulares de otra vivienda o que, aun siendo propietarias de una, no dispongan de su uso.
En la primera licitación, el financiamiento estaba destinado exclusivamente a créditos para primera vivienda.
Qué pasó con los créditos hipotecarios UVA
La primera subasta tuvo un impacto todavía acotado sobre el volumen total de créditos hipotecarios, según el economista Federico González Rouco, de Empiria.
El especialista señaló que el crédito hipotecario UVA continuó recuperándose durante septiembre, con colocaciones por unos US$280 millones.
Ese volumen representó una mejora respecto del ritmo registrado durante 2026, aunque todavía se ubicó 21% por debajo del nivel de septiembre de 2025.
En términos nominales, durante septiembre se otorgaron $61.000 millones más de créditos hipotecarios que en agosto.
González Rouco sostuvo que ese incremento equivale aproximadamente a un tercio de los fondos que el FGS destinó a plazos fijos.
Sin embargo, advirtió que el stock de créditos hipotecarios ya venía creciendo a un ritmo similar antes de la implementación del programa, por lo que no necesariamente todo el aumento puede atribuirse al fondeo del FGS.
Cuándo podría recuperarse el crédito hipotecario
La evolución de los próximos meses será clave para medir el impacto de las licitaciones sobre el mercado hipotecario.
Según la proyección de González Rouco, octubre todavía mostraría una caída interanual en el volumen de créditos hipotecarios, mientras que noviembre podría marcar nuevamente una variación positiva frente al mismo mes del año anterior.
La segunda licitación del FGS dejó así $200.000 millones adjudicados entre 12 bancos, con una fuerte concentración en el financiamiento a cinco años.
El programa busca que ese fondeo de largo plazo se transforme en nuevos créditos hipotecarios UVA destinados a la compra, construcción, ampliación y refacción de viviendas.