El diferencial del aceite de soja argentino cayó esta semana hasta unos US$0,24 por libra por debajo de los futuros negociados en la Bolsa de Comercio de Chicago, según datos de Commodity3. Se trata del nivel más bajo desde que existen registros comparables en 2016.
La caída refleja principalmente el fuerte ingreso de soja de la nueva campaña argentina. Los productores avanzan sobre una cosecha estimada en 48,6 millones de toneladas, de acuerdo con la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, que destacó que los rindes en la región núcleo se ubican por encima de los promedios históricos.
Mayor oferta argentina presiona los precios
Argentina es el principal exportador mundial de aceite de soja y, durante esta época del año, las plantas procesadoras aceleran la compra de granos para transformarlos en aceite y harina destinada a exportación.
El incremento de la oferta disponible en el mercado internacional presionó los precios del aceite argentino, ampliando la brecha frente al mercado estadounidense.
A la vez, los futuros del aceite de soja en Estados Unidos se dispararon más de 50% en lo que va de 2026, luego de que la administración de Donald Trump aumentara en marzo los mandatos obligatorios de mezcla de biocombustibles.
Biocombustibles y tensión en los mercados agrícolas
Las nuevas regulaciones estadounidenses apuntan a incrementar el uso de aceite de soja y etanol de maíz para la producción de combustibles renovables, impulsando la demanda interna y encareciendo los precios en Chicago.
Ese escenario genera un doble efecto sobre el mercado global: mientras Estados Unidos enfrenta una mayor presión compradora, Argentina aparece con abundante oferta exportable en plena cosecha gruesa.
El resultado es un aceite de soja argentino más competitivo en términos internacionales, aunque con precios deprimidos respecto de sus competidores norteamericanos.