Encuesta de la UIA: la mitad de las empresas registró caída de ventas en julio

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Un relevamiento de la Unión Industrial Argentina mostró un nuevo deterioro de la actividad durante julio. Casi el 50% de las empresas sufrió una baja en las ventas internas y el Monitor de Desempeño Industrial volvió a ubicarse en zona de contracción.

La actividad industrial volvió a mostrar señales de deterioro en julio, según la tercera Encuesta de Indicadores Industriales y Expectativas de la Unión Industrial Argentina (UIA). El dato más preocupante fue la evolución de las ventas internas: el 49,7% de las empresas relevadas registró una caída, mientras que apenas el 16,2% informó un aumento.

El relevamiento, realizado entre el 3 y el 21 de agosto sobre 628 empresas de diferentes sectores, regiones y tamaños, también reflejó retrocesos en la producción, dificultades financieras y un deterioro de las expectativas para los próximos meses.

La industria volvió a quedar en zona de contracción

El Monitor de Desempeño Industrial (MDI) de la UIA se ubicó en 40,4 puntos en julio, lo que implicó una caída de 3,1 puntos porcentuales respecto del relevamiento anterior y de 4,7 puntos frente a julio de 2025.

Como los valores inferiores a 50 indican contracción, el indicador confirmó un escenario de debilidad generalizada para la industria. Todos los sectores relevados quedaron por debajo de ese nivel, con los registros más bajos en confecciones, cuero y calzado; textiles; y minerales no metálicos.

La UIA señaló que la industria atraviesa desde mediados de 2025 un período de estancamiento, con oscilaciones en la actividad pero sin lograr recuperar niveles de desempeño anteriores.

Casi la mitad de las empresas sufrió una caída de ventas

El mercado interno fue el principal foco de deterioro. Según la encuesta, 49,7% de las compañías registró una disminución de sus ventas internas durante julio, frente al 45,5% que había reportado caídas en abril.

En sentido contrario, solo el 16,2% de las empresas informó un incremento de sus ventas, lo que llevó al índice de difusión a -33,4 puntos porcentuales.

Las exportaciones mostraron un comportamiento relativamente mejor. El 27,7% de las empresas reportó una caída en las ventas externas, mientras que el 14,6% registró aumentos. Para la UIA, el sector externo logró amortiguar parcialmente el deterioro provocado por la debilidad del mercado interno.

También cayó la producción industrial

El retroceso de las ventas estuvo acompañado por una nueva caída en la producción. El 42,9% de las empresas redujo sus niveles productivos durante julio, mientras que apenas el 20,9% logró aumentarlos.

La proporción de compañías con caídas creció respecto del relevamiento anterior y también aumentó en la comparación interanual. El índice de difusión de la producción se ubicó en -22 puntos porcentuales.

Las PyMEs fueron las más afectadas

La encuesta mostró que el deterioro tuvo un impacto más fuerte sobre las pequeñas empresas.

Entre las micro y pequeñas compañías, el 47,8% registró una caída en la producción y el 54,8% sufrió una baja en sus ventas, porcentajes superiores a los registrados entre las empresas medianas y grandes.

En el total de la muestra, la caída de ventas alcanzó al 49,7% de las firmas, mientras que en el segmento de micro y pequeñas empresas superó el 54%.

La caída de la demanda, el principal problema de las empresas

La debilidad del consumo y del mercado interno apareció como la principal preocupación del sector industrial.

El 48,6% de las empresas señaló la caída de la demanda como su principal desafío, mientras que el 24,2% mencionó el aumento de los costos.

Dentro de este último grupo, los costos laborales fueron los que más afectaron a las compañías, seguidos por los costos energéticos. La UIA destacó que la energía ganó relevancia durante julio y, por primera vez, se ubicó como el segundo factor de costos más importante para las empresas.

Crecieron las dificultades para afrontar pagos

El deterioro de la actividad también comenzó a impactar con mayor intensidad sobre la situación financiera de las empresas.

El 47,6% reportó dificultades para afrontar íntegramente al menos uno de sus pagos habituales, entre ellos salarios, proveedores, compromisos financieros, servicios públicos o impuestos.

Además, el 9,2% registró problemas para cumplir simultáneamente con todos esos pagos, el valor más alto de la serie histórica relevada por la UIA.

Entre las empresas afectadas, el 56,2% tuvo que recurrir a financiamiento de corto plazo o aumentar su endeudamiento, mientras que el 53,2% enfrentó mayores intereses y costos financieros.

La capacidad instalada y la inversión también reflejan el deterioro

Otro de los indicadores que encendió señales de alerta fue la utilización de la capacidad instalada. En julio, el promedio relevado fue de 53,6%.

El 64,4% de las empresas operó por debajo de su nivel óptimo de utilización, y entre ellas, el 80,9% no espera alcanzar ese nivel durante los próximos 12 meses.

Este escenario también impactó sobre las decisiones de inversión. Solo el 43% consideró que era un buen momento para invertir en maquinaria y equipo, mientras que las expectativas de recuperación volvieron a deteriorarse.

Las expectativas empresariales empeoran

La encuesta de la UIA también reflejó una visión más negativa sobre la evolución futura de la economía.

A nivel empresarial, el 58,4% de las firmas consideró que su situación actual está peor que hace un año. En el análisis sobre la situación del país, el porcentaje de empresas que afirmó estar peor llegó al 65%.

Además, cayeron las expectativas positivas para los próximos 12 meses tanto respecto de la situación de cada empresa como del sector industrial y de la economía argentina en general.

Los resultados de la tercera encuesta de la UIA consolidan así un panorama de debilidad para la industria, marcado por la caída de la demanda interna, el retroceso de las ventas y la producción, mayores dificultades financieras y expectativas más cautelosas sobre una eventual recuperación.

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