Un informe de Moiguer detectó un cambio en las expectativas durante el tercer trimestre: 41% de los consultados cree que el país estará peor en los próximos 12 meses, frente a 38% que espera una mejora
El humor social en Argentina registró un cambio durante el tercer trimestre de 2026. Por primera vez desde el inicio de la gestión de Javier Milei, las expectativas negativas sobre el futuro superaron a las positivas, según el informe Social Mood de la consultora Moiguer.
El estudio registró que 41% de los encuestados cree que la situación del país empeorará durante los próximos 12 meses, mientras que 38% considera que mejorará. Moiguer definió este escenario como un “cambio de etapa en el humor social” y resumió el fenómeno bajo el título “Argentina mejora, yo no”.
De acuerdo con el informe, durante los últimos dos años convivieron un presente percibido como negativo y la expectativa de que una mejora de la economía argentina terminaría trasladándose al bienestar individual.
En el tercer trimestre, esa relación comenzó a modificarse. La consultora señaló que se instaló una nueva percepción: la recuperación de la macroeconomía no implica necesariamente una mejora de la situación individual.
Pesimismo: 41% espera un futuro peor
El dato central del relevamiento es el cambio en las expectativas. El 41% que anticipa un deterioro supera por primera vez al 38% que espera una mejora.
Moiguer señaló además que el optimismo retrocedió hasta niveles similares a los registrados en 2023. La caída no fue homogénea entre los distintos grupos de la población.
La mayor disminución se registró entre algunos de los segmentos que habían sostenido niveles elevados de expectativas positivas. Entre el segmento socioeconómico ABC1, el optimismo cayó 24 puntos porcentuales, mientras que entre los jóvenes de 16 a 25 años la baja fue de 17 puntos porcentuales. En el total de la población, la caída fue de 14 puntos porcentuales frente al primer trimestre de 2025.
El relevamiento de Moiguer alcanza a personas de 16 a 75 años de distintos niveles socioeconómicos y utiliza encuestas trimestrales, focus groups y otras fuentes de información para analizar la evolución del humor social.
Salarios e ingresos: qué cambió según Moiguer
El informe vincula el cambio en las expectativas con la percepción sobre la situación económica individual.
Según las estimaciones de la consultora, desde enero de 2023 el poder adquisitivo de los salarios acumuló una caída del 11%, mientras que el ingreso disponible de los hogares retrocedió 17%.
A esto se suma un cambio en la estructura de gastos. Entre diciembre de 2023 y julio de 2026, el peso de los servicios y el transporte sobre el salario promedio aumentó 11 puntos porcentuales, de acuerdo con el estudio.
Moiguer sintetiza esta situación con una frase: “el ingreso se achica y los gastos fijos crecen”.
El resultado es una mayor distancia entre la evolución de determinados indicadores macroeconómicos y la percepción que tienen los hogares sobre su situación cotidiana.
Consumo: casi dos años de caída
El segundo eje identificado por Moiguer es el consumo.
El informe señala que el consumo masivo lleva casi dos años de caída y que cuatro de cada diez hogares adoptaron un perfil denominado “compensador”.
Se trata de hogares que recortan determinados gastos, pero mantienen algunos consumos considerados permitidos, entre ellos ropa, electrónica, salidas o viajes.
El comportamiento refleja un cambio en las decisiones de compra: ante un presupuesto más limitado, los consumidores buscan determinar qué gastos pueden sostener y cuáles deben postergar.
Más compras puerta a puerta y nuevos hábitos
El estudio también detectó cambios en la manera en que los argentinos acceden a los productos que quieren comprar.
Uno de los ejemplos mencionados por Moiguer es el crecimiento de las importaciones puerta a puerta, que aumentaron 641% respecto de 2024.
El dato forma parte de un cambio más amplio en los hábitos de consumo, en el que los hogares modifican los canales y las formas de compra para sostener determinados consumos dentro de un presupuesto más acotado.
Carne y zapatillas: cómo cambiaron los precios relativos
Otro de los puntos analizados por Moiguer es el cambio en los precios relativos y en la referencia que utilizan los consumidores para evaluar cuánto cuestan los productos.
La consultora plantea que, mientras “lo cotidiano se encarece”, lo “dolarizado se abarata”.
Como ejemplo, compara la capacidad de compra de un salario promedio entre 2022 y la actualidad.
En 2022, un salario promedio permitía comprar alrededor de 156 kilos de carne. Actualmente, según el estudio, alcanza para unos 95 kilos.
En el caso de las zapatillas de primera marca ocurre lo contrario: en 2022 un salario promedio permitía comprar 3,4 pares, mientras que actualmente permitiría adquirir 10,1 unidades.
La comparación muestra cómo la evolución de los precios relativos modificó la percepción del poder de compra según el tipo de producto.
Qué muestra el cambio de humor social
El informe de Moiguer plantea así una diferencia creciente entre la evolución de la economía a nivel general y la percepción de los hogares sobre su propia situación.
El dato de expectativas resume el cambio: 41% anticipa un empeoramiento del país durante los próximos 12 meses, frente al 38% que espera una mejora.
Para la consultora, el tercer trimestre marca una nueva etapa en la que la recuperación de la macroeconomía dejó de estar necesariamente asociada a una mejora del bienestar individual.