IERAL: el déficit primario podría llegar a 6,4% del PBI en 2020

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Se trata de una cifra récord, que compara con el rojo de apenas 0,44% del PBI en 2019. No sólo pesan las ayudas extraordinarias por el coronavirus, sino también el desequilibrio que ya arrancó desde antes de la pandemia.

 

 

Un panorama durísimo presentan las cuentas fiscales en la Argentina para lo que resta del año. Un profundo informe elaborado por El IERAL, el instituto de investigaciones de la Fundación Mediterránea, concluyó que el rojo de las cuentas primarias se ubicará en un rango que va del 4,7% al 6,4% del PBI este año. El nivel final dependerá de la cantidad de recursos que el Gobierno deberá volcar para asistir a distintos sectores afectados por la cuarentena.

Aún sin efectos del COVID-19, ya los números fiscales del primer bimestre del año mostraban una tendencia a aumentar el déficit primario, lo cual se intensificó durante el mes de marzo, respecto a igual período de 2019.

“En marzo esta dinámica se potencia, con crecimiento del 70% nominal interanual en el gasto, versus 31% de los ingresos. Con la fuerte suba del desequilibrio fiscal, y con escaso acceso al financiamiento (sólo local), en el primer trimestre de 2020 el Tesoro recibió $312 mil millones de asistencia del BCRA vía emisión monetaria”, explican en IERAL.

Para estimar el gasto total que podría ejecutarse en 2020, deben considerarse las mayores erogaciones originadas en la pandemia por coronavirus. Con ese fin, en el escenario 1 se considera que el ingreso familiar de emergencia (IFE) se paga dos veces (abril y mayo), al igual que la asignación complementaria al salario (que forma parte del programa ATP). Así mismo, se considera que la asistencia a provincias permanecerá tal cual fue estipulada por el gobierno (ATN de $60.000 millones y préstamos por un monto similar).

En cambio, en el escenario 2 se prevé que el IFE se pague durante 3 meses, al igual que la asignación complementaria al salario. En lo que respecta al ATN a provincias, se agrega una transferencia extra de $20.000 millones a provincias (un escenario de mínima).

De este modo, el paquete fiscal para contrarrestar los efectos del COVID-19 podría tener un costo fiscal de entre 2,5% y 3,2% del PIB. Por otro lado, desde el gobierno se anunciaron montos importantes en concepto de préstamos a empresas y cuentapropistas, que pueden momentáneamente estimarse por el equivalente a 2,3% del PIB. Así las cosas, el paquete total de ayudas y compensaciones a familias y empresas, incluyendo préstamos, resultaría equivalente a entre 4,8% y 5,5% del PIB.

“Con la estimación de ingresos y escenarios de gasto público previstos para 2020, al final del año se tendría un déficit primario de entre 4,7% y 6,4% del PIB, cuando había sido del 0,44% en 2019, 4,2% en 2016 y 3,8% en 2015”, concluye el trabajo.

Si bien la mayor parte del aumento del gasto en 2020 se supone transitorio por los efectos de la pandemia, se requerirá un gran esfuerzo fiscal desde 2021 para volver a los números fiscales “prepandemia”, y pasar luego a un superávit fiscal en 2022, si se quiere asegurar un sendero fiscal que no recaiga nuevamente en situaciones fiscalmente insostenibles.

 

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