La cantidad de pagos electrónicos ya duplica el monto de operaciones registradas en efectivo

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Así surge del nuevo informe de Inclusión Financiera efectuado por el BCRA. Sin embargo, no se incluyen las transacciones informales. En una década no se registra crecimiento del ahorro en pesos.

La crisis sanitaria generada por la pandemia del COVID 19 puso sobre el debate público la importancia de contar con un sistema financiero de mayor profundidad, tanto en la inclusión de las personas para facilitar su vida cotidiana como de las empresas para enfrentar los desafíos que presenta una economía cada vez más compleja”. Así arranca la síntesis ejecutiva del Informe de Inclusión Financiera que divulgó el Banco Central.

El trabajo arroja varias conclusiones interesantes. Crece, pero lentamente, la infraestructura del sistema financiero, definida como Puntos De Acceso (PDA). El concepto incluye sucursales, cajeros automáticos y locales extrabancarios. Una de cada dos personas tiene algún tipo de financiamiento otorgado en el sistema financiero y los niveles de ahorro no han mejorado en la última década.

Uno de los datos más alentadores es que está creciendo el uso de medios electrónicos de pago, que duplicaron la cantidad de transacciones registradas en efectivo.

A continuación, los principales puntos de la síntesis ejecutiva:

. El total de puntos de acceso aumentó un 5,8% durante el 2019. El sistema financiero registraba 30.726 puntos de acceso (PDA) a diciembre de 2019. Se observa una predominancia de los dispositivos electrónicos, aportando un 82% entre cajeros automáticos y terminales de autoservicio. Las agencias complementarias de servicios financieros (ACSF) alcanzaban el 0,2% del total de PDA con 54 unidades distribuidas en el interior del país.

. Se observa una marcada disparidad en la distribución de PDA entre provincias y entre los departamentos que las componen. A diciembre de 2019, el 41,9% de las localidades tenía al menos un PDA y concentraba el 91,3% de la población adulta. Considerando la población adulta por localidad, se registra una disminución en el índice de cobertura a medida que se reduce la cantidad de habitantes: sólo el 22% de las localidades de menos de 2 mil habitantes adultos contaba con al menos un PDA.

. Los puntos de extracción extrabancarios equipararon a los cajeros automáticos. Estos puntos demuestran una distribución provincial similar a la de los PDA, con un 65% concentrado entre CABA, Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe. Los principales rubros identificados son los supermercados (21% del total), las estaciones de servicio (13%) y los comercios de farmacia y perfumería (8%), mientras que los centros de cobro de facturas y servicios comprenden al 13% de los puntos.

. A lo largo de la última década, se registró un crecimiento interanual promedio de alrededor de 8% en la cantidad de cuentas de depósito en pesos cada 10.000 adultos. En promedio, se registraron 1,4 cuentas de depósito en pesos por adulto a diciembre de 2019; un 64% de ellas está asociada a la recepción de alguna clase de acreditación periódica -sueldos, jubilaciones, pensiones y programas sociales-. Por otra parte, un 66% de las cuentas de depósito registraron un saldo promedio mensual muy bajo (menor a $3 mil), lo cual indicaría el bajo uso de las cuentas de depósito tanto para fines transaccionales como de ahorro pasivo.

. La cantidad de plazos fijos en pesos cada 100 cuentas de depósito en pesos se mantiene constante desde hace una década. Esta métrica se ubicó en 6 plazos fijos en pesos por cada 100 cuentas de depósito en pesos a diciembre de 2019, valor alrededor del cual osciló durante los últimos diez años. Este número refleja que sólo una pequeña proporción de los titulares de cuentas de depósito en pesos utilizan los plazos fijos como un instrumento de ahorro.

. Los medios de pago electrónicos continuaron su sendero de crecimiento. Las compras con tarjeta de débito, crédito y prepagas y transferencias electrónicas registraron incrementos relativos a la población durante los últimos años, a pesar de la ausencia de crecimiento de la actividad económica. En el año 2019, por cada 100 extracciones de efectivo por adulto, se efectuaron casi el doble de operaciones por medios electrónicos de pago.

. La mitad de la población adulta tenía al menos una financiación a septiembre de 2019. La discriminación de dicho valor indica que el 37% de los adultos poseía al menos una financiación otorgada por entidades financieras. Considerando un sistema financiero ampliado (SFA), que incluye las emisoras de tarjetas de crédito y/o compra no bancarias (ETCNB) y los otros proveedores no financieros de crédito (OPNFC), esa cifra se eleva al 49%. Este acceso al crédito no resulta homogéneo entre hombres y mujeres, existiendo una brecha de género en detrimento de la mujer para el porcentaje de adultos que accede a financiamiento (5,8 p.p. en el SFA).

. Existe disparidad en la población con financiamiento por regiones del país. Las regiones del NEA (40%), NOA (44%) y Cuyo (45%) se encontraban, en general, por debajo del promedio nacional, mientras Patagonia (52%) y la región Centro (51%), por arriba de la media nacional.

. Aumentó la cantidad de personas humanas con deuda en situación irregular. El 74% de los deudores del SFA se encontraba a septiembre de 2019 en situación regular, es decir que podía atender adecuadamente todos sus compromisos financieros. Se destaca la reducción de 4 p.p. en el indicador durante los 24 meses anteriores. La desagregación de este indicador de acuerdo con el género de los deudores denota una diferencia en el comportamiento de repago de hombres y mujeres, registrando las mujeres un mayor porcentaje de deudores en situación regular que los hombres (75,7% vs. 72,4%)

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