La morosidad crediticia alcanzó niveles históricos y el Congreso acumula más de 30 iniciativas para abordar el problema. Mientras el Gobierno descarta una intervención directa, Banco Provincia y Banco Nación avanzan con refinanciaciones por cientos de miles de millones de pesos.
La morosidad en Argentina se convirtió en uno de los principales focos de atención para bancos, consumidores y autoridades económicas. Mientras más de 30 proyectos permanecen sin avances en el Congreso, las entidades financieras comenzaron a ampliar las alternativas para que familias y empresas puedan refinanciar sus deudas.
El Gobierno de Javier Milei, sin embargo, mantiene su postura de no intervenir directamente con recursos públicos para compensar a los bancos por los créditos otorgados.
La discusión se da en un contexto de mora elevada y tasas de interés que generan preocupación, especialmente entre los hogares y los usuarios de plataformas fintech.
La mora bancaria habría tocado un techo
Un informe de la consultora 1816 estimó que la morosidad bancaria habría dejado de aumentar en junio, después de 19 meses consecutivos de subas.
De confirmarse esa estimación, sería una primera señal de estabilización, aunque sobre niveles históricamente elevados.
En el sector privado no financiero, la mora habría descendido de 7,7% en mayo a 7,6% en junio. En el caso de las familias, el indicador habría pasado de 12,8% a 12,7%.
El panorama es todavía más complejo en el segmento fintech, donde la morosidad habría superado el 30%, aunque las empresas del sector aseguran que durante los últimos meses comenzaron a observar señales de estabilización.
Caputo rechazó una intervención estatal
La discusión sobre cómo enfrentar el crecimiento de las deudas llegó al Gobierno.
El ministro de Economía, Luis Caputo, sostuvo que debe diferenciarse la empatía hacia quienes atraviesan dificultades financieras de una eventual política pública destinada a utilizar fondos estatales para compensar a entidades financieras.
En ese sentido, aseguró que les pidió a los bancos que actuaran con flexibilidad y consideración frente a los clientes con problemas para cumplir sus obligaciones.
Según Caputo, la respuesta de las entidades fue positiva y comenzaron a implementar distintas alternativas para facilitar la regularización de las deudas.
La posición oficial es que el Estado no debería utilizar recursos de los contribuyentes para cubrir las consecuencias de créditos otorgados por los bancos.
Banco Provincia ya refinanció más de 100.000 deudas
Mientras el Gobierno descarta una intervención directa, los bancos públicos avanzan con programas propios para contener la morosidad.
Banco Provincia informó que durante 2026 ya realizó más de 100.000 operaciones de refinanciación mediante su programa integral de regularización financiera.
Del total de las deudas refinanciadas, 96% corresponde a personas y 4% a empresas.
La estrategia apunta a permitir que los clientes con dificultades puedan reestructurar sus obligaciones y evitar que el deterioro de su situación financiera continúe.
Banco Nación refinanció más de $310.000 millones
El Banco Nación también amplió sus mecanismos de regularización.
La entidad informó que durante 2026 alcanzó más de 62.000 refinanciaciones, por un monto superior a $310.000 millones.
Además, incorporó una línea UVA destinada a regularizar deudas en mora.
El mecanismo permite refinanciar obligaciones de consumo en situación irregular con un plazo de hasta 120 meses, una tasa fija de 12% TNA y un esquema de tope de cuota vinculado al CVS para determinados clientes.
En paralelo, bancos privados también comenzaron a implementar alternativas de refinanciación adaptadas al perfil de cada deudor y a su nivel de morosidad.
Más de 30 proyectos para tratar la morosidad
El debate también llegó al Congreso, donde existen más de 30 proyectos relacionados con la problemática de las deudas y la morosidad.
Las iniciativas tienen enfoques diferentes.
Algunas proponen que la Justicia pueda revisar las tasas aplicadas a determinados créditos para posteriormente avanzar con una renegociación.
Otras plantean mecanismos de regulación directa sobre las tasas y las condiciones de financiamiento.
Entre los legisladores que presentaron iniciativas vinculadas con el tema aparecen Guillermo Michel, Esteban Paulón, Pablo Juliano y Miguel Pichetto.
Sin embargo, por el momento, ninguno de estos proyectos logró avanzar de manera significativa en el Congreso.
Qué espera el Banco Central para los próximos meses
Desde el Banco Central mantienen una mirada más optimista sobre la evolución futura de la morosidad.
Su titular, Santiago Bausili, señaló que esperan una reducción del indicador durante los próximos meses.
La expectativa oficial se apoya principalmente en dos factores: el proceso de refinanciación que ya iniciaron los bancos y el crecimiento sostenido del stock de crédito.
Si esa dinámica se consolida, la morosidad podría comenzar a moderarse después del fuerte incremento registrado durante los últimos meses.
El desafío será determinar si la estabilización observada en junio representa efectivamente un punto de inflexión o apenas una pausa dentro de un ciclo de deterioro del crédito.
Por ahora, el Gobierno mantiene su postura: los bancos deben refinanciar y encontrar soluciones para sus clientes, pero el Estado no intervendrá con fondos públicos para cubrir las deudas.
