La compañía amplía la funcionalidad del abono de transporte público con QR a nivel nacional y anuncia un reintegro del 50 por ciento en los pasajes.
Para quienes utilizan el transporte público en todo el país, ahora tienen la posibilidad de ahorrar hasta $30.000 por mes en sus traslados diarios gracias a un nuevo esquema de reintegros presentado por Naranja X. La propuesta se articula a partir de la llegada del pago de boletos con código QR en las líneas de colectivos, una herramienta que devuelve el 50% del valor de cada pasaje.
El tope de devolución directo y en el momento por el uso de esta funcionalidad QR es de $5.000 al mes y abarca tanto a los colectivos como a los subtes, cuyo pago con QR ya estaba disponible. Para alcanzar el beneficio máximo de $30.000 mensuales, los pasajeros deben abonar con tecnología NFC desde el celular. De esta manera, se agregan límites de $5.000 al abonar con Visa Débito, otros $5.000 con Visa Crédito y hasta $15.000 mediante Mastercard, dentro de un esquema promocional que para las operaciones con QR permanecerá vigente hasta diciembre de 2026.
A diferencia de lo que ocurre con las tarjetas tradicionales de transporte donde el dinero queda inmovilizado, esta alternativa permite que el saldo genere rendimientos diarios en la cuenta remunerada de Naranja X hasta el instante exacto en que se escanea el código en el colectivo. Al debitarse el importe de forma automática, el sistema elimina la necesidad de realizar recargas previas o de validar el dinero en terminales físicas y teléfonos móviles.
“La ampliación de esta tecnología responde a una demanda concreta del público, ya que notamos un incremento del 61% en las consultas sobre cómo pagar el colectivo desde la app y un 38% directamente piden por la opción QR. Con este despliegue, buscamos impactar en un mercado dinámico donde se realizan unos 10,5 millones de pagos diarios de pasajes a nivel nacional, un 70% en el AMBA y el 30% restante en el interior”, destacaron desde Naranja X.
Así, la solución extiende a todo el país el servicio iniciado en los subtes de la Ciudad de Buenos Aires, con el objetivo de simplificar y unificar la forma de moverse en distintas provincias desde el celular.