Un informe reciente del BCRA muestra que las transferencias inmediatas tuvieron un crecimiento interanual por encima del 100%. Mirá la presentación del CEO de la compañía, Mauro Giaccone, en Payments Day
Pronto Pago, empresa argentina de cobranzas extra bancaria con más de 20 años de trayectoria en el mercado, que recibe mensualmente pagos de impuestos y servicios provenientes de más de 6000 empresas, da un nuevo paso hacia la automatización financiera, permitiendo conciliar de forma ágil y eficiente grandes volúmenes de cobros digitales, a través de un sistema de recaudación 100% identificado por CVU único.
La pandemia aceleró la digitalización de los pagos en Argentina, llevando a una explosión en el uso de transferencias bancarias. Esto significó un avance, pero también sumió a muchas empresas en un laberinto de gestión y conciliación de cobros. Hoy, en un entorno donde las transferencias interoperables siguen creciendo de forma sostenida, contar con herramientas que aseguren eficiencia, trazabilidad y control, se vuelve fundamental para escalar operaciones.
Un problema operativo que crece con la digitalización
El auge de los pagos digitales expuso limitaciones estructurales en los procesos de cobranza. Muchas empresas reciben transferencias desde CBU o CVU genéricos que no contienen información clara para identificar automáticamente a qué cliente o factura corresponde cada pago.
Esta identificación incierta genera la necesidad de que el cliente informe manualmente el pago por canales como email o WhatsApp generando fricción, demoras, errores y una carga operativa significativa, especialmente cuando se trata de grandes volúmenes de transacciones diarias.
Como resultado, la conciliación se vuelve un proceso complejo, costoso y propenso a inconsistencias contables.
Los datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA) confirman que las transferencias inmediatas, incluyendo las realizadas a través de CVU (Clave Virtual Uniforme), han superado ampliamente a otros medios de pago digitales en volumen de operaciones. Informes recientes del BCRA muestran un crecimiento interanual de las transferencias por encima del 100% y resaltan que más de la mitad de las transacciones digitales tiene como origen y/o destino un CVU. Esta aumento exponencial de la interoperabilidad financiera (CBU/CVU) requiere que los sistemas de recaudación empresarial se adapten para aprovechar la velocidad y volumen que demandan los clientes.
“La explosión del CVU nos demuestra que el camino es la interoperabilidad. Pronto Pago está traduciendo esa directriz del BCRA en eficiencia real: tomamos la facilidad del pago y le sumamos la inteligencia que la empresa necesita para operar a gran escala”, afirmó Mauro Giaccone, CEO de Pronto Pago.
Clave de identificación automática
Frente a este desafío, Pronto Pago apostó a la innovación tecnológica y desarrolló una solución que resuelve el problema desde su origen: la asignación de un CVU único e intransferible a cada cliente, comercio o incluso a cada factura.
“El CVU único es la herramienta que faltaba para cerrar el círculo de la digitalización. Le damos una identidad digital a cada pago, transformando un proceso caótico en una operatoria completamente ordenada y transparente desde el inicio, que reduce tiempos y costos para las empresas”, destacó Giaccone.
De esta manera, cada vez que se realiza una transferencia —desde cualquier home banking o billetera virtual— el pago queda automáticamente identificado y asociado al emisor o al concepto correspondiente, eliminando la necesidad de validaciones manuales.
Cada usuario cuenta con una Clave Virtual Uniforme activa e interoperable dentro del sistema financiero. Todos los pagos recibidos se consolidan en una única cuenta recaudadora de la empresa, permitiendo una gestión centralizada. Además, la plataforma genera automáticamente un archivo de rendición con todas las transacciones ya conciliadas, eliminando la necesidad de cruces manuales y reduciendo significativamente el margen de error.
En la cobranza a clientes o comercios: el sistema asigna un CVU fijo a cada cliente (con su respectivo alias único e intransferible) sea mayorista o minorista, asegurando que cada pago llegue identificado. En la canalización de cobros a terceros: facilita que distribuidores o intermediarios canalicen los pagos de sus propios clientes directamente hacia la empresa, utilizando un CVU dedicados.