Reservas: el BCRA ve margen para sostener la acumulación y proyecta cerrar 2026 con saldo positivo

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El vicepresidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Vladimir Werning, transmitió una señal de optimismo ante inversores internacionales al destacar el ritmo de acumulación de reservas y las perspectivas para lo que resta del año.

Durante una exposición en Washington D.C., el funcionario señaló que la autoridad monetaria ya acumuló USD 1.500 millones netos en 2026 y estimó que podría cerrar el año con unos USD 8.000 millones, en línea con los compromisos asumidos ante el Fondo Monetario Internacional.

Las tres variables que explican la mejora

El BCRA fundamenta su visión positiva en tres factores centrales que están impulsando el ingreso de divisas.

Por un lado, se registra una fuerte caída en la demanda de dólares por parte de los ahorristas tras las elecciones. Las compras mensuales pasaron de alrededor de USD 2.500 millones a unos USD 800 millones. Además, estas operaciones ahora se canalizan dentro del sistema financiero local, lo que reduce el impacto sobre las reservas y fortalece los depósitos en moneda extranjera.

En segundo lugar, el sector corporativo volvió a ganar dinamismo. Desde octubre de 2025, las empresas emitieron obligaciones negociables por casi USD 9.900 millones, aunque todavía quedan unos USD 3.200 millones sin liquidar. Ese monto representa una oferta potencial de divisas para los próximos meses.

El tercer factor es el ingreso de capitales vinculados al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). Hasta marzo, estos proyectos generaron ingresos netos por USD 762 millones, consolidándose como una fuente creciente de dólares a través de inversión extranjera directa.

Compras de divisas y desafío de acumulación

Aunque el BCRA ya superó el 60% de su meta anual de compra de dólares —estimada en USD 10.000 millones—, el principal desafío sigue siendo transformar esas compras en acumulación efectiva de reservas.

Esto se debe a que parte de los dólares adquiridos se utilizan para cumplir con vencimientos de deuda o necesidades del Tesoro, lo que limita el crecimiento neto de las reservas internacionales.

Analistas coinciden en que el segundo trimestre podría mostrar una aceleración en las compras, impulsada por la liquidación de la cosecha gruesa. Sin embargo, el resultado final dependerá de cuánto de ese flujo se destine a pagos externos.

Apoyo financiero y estrategia oficial

El equipo económico, liderado por Luis Caputo, avanza en paralelo en acuerdos con organismos multilaterales para mejorar las condiciones de financiamiento. Entre las opciones en negociación se incluyen garantías del Banco Mundial y del BID, orientadas a reducir el costo de endeudamiento.

El objetivo es claro: evitar que las divisas que compra el Banco Central se utilicen inmediatamente para cancelar deuda, y así fortalecer el nivel de reservas.

Un equilibrio clave para la estabilidad

El escenario actual combina menor presión cambiaria de los ahorristas, mayor oferta de divisas por financiamiento e inversión, y respaldo de organismos internacionales. Sin embargo, la sostenibilidad de la acumulación dependerá de mantener ese equilibrio en un contexto donde las obligaciones externas siguen siendo elevadas.

En ese marco, la evolución de las reservas continuará siendo una variable crítica para la estabilidad macroeconómica y la confianza de los mercados.

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