Revolut da el gran salto a Estados Unidos y se prepara para competir con los gigantes de Wall Street

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La fintech británica obtuvo la aprobación condicional para convertirse en banco nacional en Estados Unidos. Planea comenzar a operar en 2027 y apunta a llevar su modelo de “superapp financiera” al mercado más competitivo del mundo.

Revolut acaba de dar el paso más importante de su expansión internacional. La fintech británica obtuvo la aprobación condicional de la Office of the Comptroller of the Currency (OCC) para constituir un banco nacional en Estados Unidos, un avance que la acerca a su objetivo de comenzar a operar como banco plenamente regulado en ese mercado durante 2027.

La autorización todavía no es definitiva. Revolut deberá completar el proceso ante la Federal Deposit Insurance Corporation (FDIC) y la Reserva Federal, además de cumplir las condiciones impuestas por la OCC. Pero el paso es estratégico: por primera vez, la compañía queda encaminada a controlar directamente su operación bancaria estadounidense, en lugar de depender de bancos asociados.

Y el mercado que pretende conquistar no es menor. Estados Unidos es, al mismo tiempo, el mayor mercado financiero del mundo y uno de los más difíciles para un nuevo competidor.

De una tarjeta para viajeros a un banco global

Fundada en Londres en 2015 por Nik Storonsky y Vlad Yatsenko, Revolut comenzó como una aplicación enfocada en pagos internacionales y cambio de divisas. En poco más de una década se transformó en una plataforma financiera mucho más amplia, con cuentas, tarjetas, inversiones, criptomonedas, transferencias y servicios para empresas.

La escala alcanzada explica la ambición estadounidense. Revolut ya supera los 80 millones de clientes a nivel global y busca llegar a 100 millones hacia mediados de 2027.

El crecimiento también se refleja en sus números. En 2025 la compañía registró ingresos por unos US$6.000 millones y una ganancia antes de impuestos de US$2.300 millones, según sus resultados anuales.

Su última gran valuación conocida llegó a US$75.000 millones tras una operación secundaria de acciones realizada a fines de 2025.

¿Qué quiere ofrecer Revolut en Estados Unidos?

La licencia bancaria cambiaría radicalmente la propuesta de Revolut en el país.

La compañía pretende ofrecer cuentas corrientes y de ahorro, tarjetas de crédito, préstamos personales, servicios de cambio de moneda y otros productos financieros. También contempla integrar servicios vinculados con criptomonedas y stablecoins.

Uno de los grandes cambios será la posibilidad de acceder directamente a las redes de pagos estadounidenses, como ACH y Fedwire, en lugar de depender de intermediarios. Revolut sostiene que esto permitirá hacer transferencias de manera más rápida y eficiente.

La licencia también permitirá que los depósitos de los clientes estén directamente cubiertos por el seguro de la FDIC, sujeto naturalmente a las condiciones y límites de ese sistema.

El verdadero desafío: competir con los bancos estadounidenses

El atractivo de Revolut no está solamente en agregar otro banco digital al mercado. Su apuesta es trasladar a Estados Unidos el concepto de “superapp financiera” que desarrolló en Europa.

La idea es que una misma aplicación concentre buena parte de la relación financiera del cliente: cuenta bancaria, tarjeta, pagos, transferencias internacionales, inversiones, crédito, monedas extranjeras y activos digitales.

Ese modelo podría resultar especialmente atractivo para consumidores que viajan, viven entre distintos países o reciben y realizan pagos internacionales.

Pero Estados Unidos presenta una dificultad que Revolut no puede ignorar: la enorme competencia de bancos tradicionales y fintechs que ya poseen millones de clientes.

Challenger banks como Chime y plataformas como Cash App, además de los gigantes JPMorgan Chase, Bank of America, Wells Fargo y Citigroup, cuentan con relaciones establecidas con los consumidores estadounidenses.

Revolut deberá demostrar que su principal ventaja —la tecnología y la integración de múltiples servicios— es suficiente para modificar hábitos financieros profundamente arraigados.

Una apuesta de US$500 millones

La compañía ya había anticipado la magnitud de su apuesta. Revolut anunció una inversión de US$500 millones durante los próximos años para acelerar su crecimiento en Estados Unidos.

El plan incluye establecer su base estadounidense en Stamford, Connecticut, con una inversión inicial cercana a los US$95 millones y la contratación de unos 160 empleados.

El desembarco estará encabezado por Cetin Duransoy, designado CEO de Revolut en Estados Unidos en marzo. Duransoy tiene experiencia en banca, medios de pago y fintech, incluyendo posiciones en Capital One, Visa y Raisin.

El modelo Revolut, ahora a escala global

La ofensiva estadounidense forma parte de una estrategia mucho más ambiciosa.

Durante 2026 Revolut consiguió licencias bancarias en Reino Unido, Francia, México y Australia, mientras avanza con proyectos regulatorios en otros mercados. La compañía pretende construir una red bancaria global que permita conectar cada vez más fácilmente a clientes de diferentes países.

En ese esquema, Estados Unidos tiene una importancia particular. No solamente por el tamaño del mercado doméstico, sino porque una licencia bancaria estadounidense permitiría a Revolut incorporar uno de los sistemas financieros más sofisticados del mundo a su plataforma global.

La apuesta detrás de la apuesta

Para Revolut, Estados Unidos no es simplemente otro mercado de expansión. Es la prueba definitiva de si puede convertirse realmente en un banco global nacido desde una aplicación.

La compañía ya consiguió escala, rentabilidad y una valuación comparable con algunos de los grandes jugadores financieros. Ahora necesita demostrar que puede trasladar ese éxito a un mercado donde los consumidores tienen una oferta enorme y donde la regulación bancaria es especialmente exigente.

La aprobación de la OCC representa, por eso, mucho más que un trámite regulatorio.

Es la puerta de entrada a Wall Street.

Si Revolut consigue completar las autorizaciones restantes y lanzar su banco en 2027, el desafío será convertir su enorme base internacional de usuarios y su tecnología en una verdadera franquicia bancaria estadounidense.

Y, sobre todo, demostrar que la próxima generación de bancos puede no necesitar sucursales para competir con los gigantes que dominaron las finanzas estadounidenses durante décadas.

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