Apple presentó resultados trimestrales mejores a lo esperado, con un fuerte crecimiento impulsado por el iPhone, aunque el mercado comienza a mirar más allá de los números: la transición de liderazgo y su estrategia en inteligencia artificial se vuelven centrales.
La compañía reportó ganancias por U$S 29.580 millones (U$S 2,01 por acción) en el primer trimestre de 2026, lo que representa un crecimiento interanual del 22%. Los ingresos alcanzaron U$S 111.180 millones, un aumento del 17%, superando las estimaciones de analistas relevadas por FactSet Research.
El negocio del iPhone volvió a ser el principal motor, con ventas por U$S 56.990 millones, impulsadas por la fuerte demanda de la línea iPhone 17. Según el CEO Tim Cook, se trató del “mejor primer trimestre en la historia” de la empresa, con crecimiento de dos dígitos en todas las regiones.
Sin embargo, el foco de los inversores empieza a desplazarse. Cook confirmó que dejará su cargo este año, tras 15 años al frente de la compañía, y será reemplazado por John Ternus, actual responsable de ingeniería de hardware, quien asumirá como CEO el 1 de septiembre.
El cambio de liderazgo ocurre en un momento estratégico: Apple aún no logra materializar plenamente su apuesta en inteligencia artificial, particularmente en la evolución de Siri, donde se ha rezagado frente a otros gigantes tecnológicos.
Además, la empresa busca expandirse en segmentos más accesibles con el lanzamiento del iPhone 17e y la MacBook Neo, en un intento por ampliar su base de usuarios.
Aunque los resultados reflejan fortaleza operativa, el mercado evalúa ahora dos factores clave: la capacidad de la nueva dirección para sostener el crecimiento y la velocidad con la que Apple logre monetizar sus inversiones en inteligencia artificial en un entorno cada vez más competitivo.