La temporada de balances del segundo trimestre de 2026 mostró un mercado más selectivo con las grandes tecnológicas. Microsoft y Amazon destacaron por la aceleración de sus negocios de nube, mientras Google enfrenta una fuerte presión por el CapEx y Meta sufrió una caída tras el aumento de sus inversiones.
Los resultados de Microsoft, Amazon, Google, Meta y Apple mostraron comportamientos diferentes. Mientras Microsoft y Amazon fueron premiadas por la capacidad de transformar el gasto en infraestructura en crecimiento de sus negocios de nube, Google enfrenta una fuerte presión sobre su flujo de caja por el aumento del CapEx. Meta, en tanto, sufrió una corrección por el incremento de sus costos e inversiones, mientras que Apple mantiene un perfil más defensivo.
El análisis de la temporada de balances permite identificar qué compañías están mejor posicionadas para capturar el crecimiento de la inteligencia artificial y cuáles deberán demostrar que sus inversiones pueden traducirse en mayores retornos.
Microsoft: Azure consolida su liderazgo
Microsoft fue una de las grandes ganadoras de la temporada de resultados. Azure aceleró su crecimiento hasta el 43% interanual, mientras que la división Intelligent Cloud alcanzó ingresos por US$39.300 millones, con una expansión del 32%.
Los ingresos totales llegaron a US$90.000 millones, frente a los US$87.630 millones esperados por el consenso. El beneficio por acción diluido fue de US$4,81, un 32% superior al de un año atrás y por encima de los US$4,24 estimados.
La compañía también mostró que el fuerte desembolso en infraestructura comienza a traducirse en ingresos. El CapEx del trimestre alcanzó los US$35.800 millones y superó los US$115.000 millones durante el ejercicio fiscal 2026.
Sin embargo, el resultado incluyó unos US$3.200 millones no recurrentes vinculados con la revaluación de su participación en Anthropic. Por eso, el mercado seguirá de cerca la capacidad de Microsoft para sostener el retorno sobre el capital invertido.
En términos de valuación, Microsoft cotiza a 21,2 veces ganancias futuras, con un PEG de 1,52. El consenso proyecta un crecimiento del EPS del 19,3% a un año y un precio objetivo de US$562,7, equivalente a un potencial de suba del 15,2%.
Amazon: AWS demuestra que la IA puede convertirse en negocio
Amazon también dejó una de las señales más fuertes de la temporada. AWS creció 37% interanual hasta US$42.232 millones, su mayor ritmo de expansión en 18 trimestres.
El margen operativo de AWS alcanzó un récord de 39,4%, con un resultado operativo de US$16.621 millones.
A nivel consolidado, Amazon registró ventas por US$200.606 millones, un crecimiento del 20%, mientras que el resultado operativo llegó a US$27.461 millones, un 43% más interanual.
La reacción del mercado fue positiva y las acciones llegaron a subir alrededor de 8%, en una señal de que los inversores valoraron especialmente la capacidad de AWS para transformar el gigantesco ciclo de inversión en infraestructura en crecimiento y rentabilidad.
El principal punto de atención está en el flujo de caja. Las compras de propiedad y equipo alcanzaron US$54.208 millones durante el trimestre, un 68% más interanual. Como consecuencia, el flujo de caja libre de los últimos 12 meses pasó de un saldo positivo de US$18.184 millones a uno negativo de US$7.604 millones.
Además, el beneficio por acción de US$5,75 estuvo condicionado por una ganancia no operativa de US$53.400 millones asociada a su participación en Anthropic. Sin ese efecto, el EPS operativo se ubicaría en torno a US$1,95.
Google: Cloud acelera, pero el CapEx pone presión sobre la caja
Alphabet mostró una de las mayores aceleraciones del grupo en su negocio de nube. Google Cloud creció 82% interanual, frente al 63% registrado en el primer trimestre, y alcanzó un margen operativo del 35,6%.
El backlog llegó a US$514.000 millones, mientras que los ingresos consolidados alcanzaron US$119.796 millones, un 24% más interanual.
El negocio principal también mantuvo su fortaleza. Services generó US$94.540 millones, con un crecimiento del 15%, mientras que Search avanzó 17%.
Pero la contracara fue el flujo de caja. Alphabet destinó US$44.924 millones a CapEx durante el trimestre, aproximadamente el doble que un año atrás. El flujo de caja libre trimestral terminó en negativo por US$5.855 millones.
También existe una distorsión en el beneficio reportado. El EPS GAAP fue de US$9,11, aunque incluyó US$6,26 provenientes de ganancias no operativas asociadas a sus participaciones accionarias. El EPS ajustado se ubicó cerca de US$2,85.
Alphabet presenta el múltiplo PEG más bajo del grupo, en 0,97, aunque el consenso proyecta una contracción del EPS a un año del 28,4% debido a la escala de inversiones en infraestructura de inteligencia artificial.
Meta: crecimiento sólido, pero con una factura cada vez más elevada
Meta Platforms mantuvo un fuerte crecimiento de ingresos, pero el mercado reaccionó negativamente al incremento de los costos y del gasto de capital.
Los ingresos alcanzaron US$60.801 millones, un 28% más interanual, impulsados principalmente por Family of Apps, que aportó US$60.370 millones.
Sin embargo, los costos totales aumentaron 55% debido a mayores inversiones, gastos legales y reestructuración. El margen operativo cayó al 31%, frente al 43% registrado un año antes.
El beneficio por acción descendió 13%, hasta US$6,18, mientras que el CapEx llegó a US$31.080 millones. El flujo de caja libre trimestral se redujo hasta US$784 millones, frente a US$8.549 millones en el mismo período de 2025.
Reality Labs, además, registró una pérdida de US$4.619 millones.
La corrección posterior al balance abrió una discusión sobre la valuación. Meta cotiza a 16,7 veces ganancias futuras y presenta un PEG de 0,83. El consenso estima un crecimiento del EPS del 14,3% a un año y un precio objetivo de US$768,6, con un potencial de suba del 12,6%.
Apple: crecimiento en hardware y un perfil más defensivo
Apple presentó una dinámica diferente. El crecimiento estuvo impulsado por sus principales productos: el iPhone generó US$54.252 millones, un 21,7% más interanual, mientras que Mac avanzó 28,7%, hasta US$10.352 millones.
El margen bruto alcanzó US$54.770 millones, con un crecimiento del 25,3%, mientras que el resultado operativo subió 26,6%, hasta US$35.695 millones.
La generación de caja también se mantuvo sólida: el flujo de caja operativo acumulado durante los primeros nueve meses del ejercicio fiscal creció 43,1%.
Pero hubo señales de desaceleración en Services y Greater China, además de un fuerte incremento del gasto en investigación y desarrollo. El gasto en I+D aumentó 32%, alcanzando el mayor presupuesto trimestral de la historia de la compañía.
A esto se suma la transición en la conducción de Apple, con el paso de Tim Cook a John Ternus previsto para el 1 de septiembre.
La acción cotiza a 32,2 veces ganancias futuras y tiene un PEG de 2,46, el más elevado entre las compañías analizadas. El consenso ubica el precio objetivo en US$323,3, con un potencial de suba de apenas 9,8%.
La clave de los balances Big Tech: cuánto cuesta la inteligencia artificial
La temporada de resultados mostró que Wall Street modificó el eje de análisis de las grandes tecnológicas.
El mercado ya no se conforma con anuncios de inversiones multimillonarias en inteligencia artificial. La pregunta central es cuánto de ese CapEx puede convertirse efectivamente en ingresos, mayores márgenes y flujo de caja.
En este sentido, Microsoft y Amazon fueron las compañías que mostraron las señales más contundentes de monetización. Azure y AWS aceleraron su crecimiento y demostraron que la infraestructura de nube puede traducirse rápidamente en mayores ingresos operativos.
Google también presentó una aceleración extraordinaria en Cloud, pero con una presión mayor sobre el flujo de caja por el volumen de inversión.
Meta, por su parte, enfrenta el desafío de sostener el crecimiento publicitario mientras incrementa fuertemente el gasto en infraestructura y desarrollo de inteligencia artificial.
Apple queda en una posición diferente: mantiene una sólida generación de caja y un negocio de hardware con señales positivas, aunque su valuación deja un margen de revalorización más acotado.
¿Qué acciones Big Tech presentan mayor atractivo?
De acuerdo con el análisis presentado, Microsoft aparece como la compañía con mayor convicción por su combinación de crecimiento, visibilidad y generación de ingresos.
Amazon ocupa el segundo lugar por la aceleración de AWS y la expansión de sus márgenes, aunque el deterioro del flujo de caja obliga a mantener la mirada sobre el CapEx.
Google presenta atractivo fundamental por su valuación y el crecimiento de Cloud, pero requiere monitorear la evolución del flujo de caja.
Meta aparece como una alternativa para inversores dispuestos a tolerar mayor volatilidad, debido a la compresión de su múltiplo tras la caída posterior al balance.
Apple conserva un perfil defensivo y de calidad, aunque con menor potencial de revalorización según los precios objetivos del consenso.
En paralelo, Nvidia mantiene una posición estratégica dentro del ciclo de inteligencia artificial. El aumento del CapEx de los grandes hyperscalers funciona como una señal de demanda para sus chips y mantiene vigente la tesis estructural de crecimiento de la compañía.
La nueva etapa de la IA se juega en la rentabilidad
Los balances del segundo trimestre de 2026 dejaron una conclusión central para los inversores: la inteligencia artificial ya está generando crecimiento, pero también está elevando de manera significativa la factura de capital.
La próxima etapa del ciclo estará determinada por la capacidad de las Big Tech para transformar esa infraestructura en ingresos recurrentes, expansión de márgenes y generación de caja.
Microsoft y Amazon aparecen como los casos más claros de monetización hasta el momento. Google muestra un fuerte potencial en Cloud, aunque con mayor presión sobre el flujo de fondos. Meta ofrece una valuación más atractiva después de la corrección, mientras que Apple mantiene su lugar como activo defensivo.
Para el inversor, el desafío ya no consiste solamente en identificar quién está invirtiendo más en IA, sino en determinar quién puede obtener el mayor retorno de cada dólar destinado a esa inversión.
