Bonos de EEUU: Bessent triplicó la recompra de deuda, pero el mercado esperaba más y las tasas se dispararon

0

El Tesoro estadounidense anunció recompras por hasta U$S6.000 millones, frente a los U$S2.000 millones previstos inicialmente. Sin embargo, los rendimientos de los bonos volvieron a subir y el Treasurie a 30 años alcanzó niveles no vistos desde la crisis financiera.

El Tesoro de Estados Unidos amplió de manera significativa su programa de recompra de deuda y llevará el monto de la operación hasta U$S6.000 millones, una cifra tres veces superior a la comunicada inicialmente. Sin embargo, la medida no logró convencer a los inversores y los rendimientos de los bonos volvieron a subir con fuerza.

La decisión fue impulsada por el secretario del Tesoro, Scott Bessent, en un contexto marcado por la preocupación sobre el aumento de los costos de financiamiento de largo plazo. La reacción del mercado, no obstante, mostró que algunos operadores esperaban una intervención todavía más agresiva.

El Tesoro amplió la recompra de bonos

El 19 de agosto, Bessent había anunciado un nuevo cronograma de recompras y había dejado abierta la posibilidad de elevar el monto inicialmente previsto de U$S2.000 millones.

Tras ese anuncio, los rendimientos de los bonos del Tesoro comenzaron a retroceder. Sin embargo, con el paso de las semanas las tasas volvieron a recuperar terreno.

Ahora, el Tesoro confirmó que la primera operación del programa ampliado tendrá un monto máximo de U$S6.000 millones. Si bien representa una fuerte ampliación respecto del anuncio original, para algunos operadores quedó por debajo de las expectativas que se habían generado en el mercado.

El resultado fue una nueva caída en el precio de los bonos y, en consecuencia, un incremento de sus rendimientos.

Los rendimientos volvieron a subir

Los bonos del Tesoro estadounidense operaron con subas generalizadas en sus rendimientos, en un escenario en el que las tasas de los distintos tramos de la curva permanecen elevadas.

El Treasurie a 2 años alcanzó su nivel de rendimiento más alto desde julio de 2024, mientras que el bono a 5 años llegó a su mayor tasa desde abril de ese mismo año.

En el caso del Treasurie a 10 años, el rendimiento alcanzó su nivel más elevado desde octubre de 2023.

Pero el dato más llamativo se encuentra en el tramo más largo de la curva: el bono del Tesoro a 30 años llegó a ofrecer un rendimiento de 5,28%, un nivel que no se observaba desde la crisis financiera de 2007.

La dinámica refleja la presión que enfrenta el Gobierno estadounidense para contener el costo de financiamiento de su deuda en el mercado.

La estrategia de Scott Bessent

Bessent sostuvo que el objetivo de la estrategia no es modificar artificialmente el precio de equilibrio de los bonos del Tesoro, sino evitar movimientos desordenados y contener cualquier narrativa negativa que pueda consolidarse alrededor del mercado de deuda estadounidense.

El secretario del Tesoro había señalado que buscaba impedir que se produjera un resultado adverso significativo en el mercado de bonos más grande del mundo.

La ampliación de las recompras también fue interpretada por inversores y analistas como una señal de preocupación de la administración de Donald Trump frente al incremento de los costos de financiamiento a largo plazo.

El contexto adquiere mayor relevancia a pocas semanas de las elecciones legislativas de noviembre, mientras el mercado sigue de cerca la evolución de las tasas.

Las tasas hipotecarias también sienten el impacto

El aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro no queda limitado al mercado de deuda.

La suba de las tasas de largo plazo también impactó sobre el costo del financiamiento en Estados Unidos y llevó a que las tasas hipotecarias alcanzaran su nivel más alto en más de un año.

Además, la decisión de ampliar el programa de recompra fuera del calendario habitual de anuncios trimestrales sorprendió a los inversores y alimentó las expectativas de un cambio en la estrategia de administración de la deuda estadounidense.

Hasta ahora, el Tesoro había mantenido como principio una gestión considerada “regular y predecible”. La intervención de Bessent abre la puerta a un manejo más activo, especialmente frente a episodios de presión sobre los rendimientos.

Share.

Comments are closed.