El crédito a las familias alcanza los $82,8 billones y el 16,3% está en situación irregular. Desde la Cámara Argentina Fintech advierten que el desafío no es reducir el financiamiento, sino ampliar el acceso formal, mejorar la información y bajar los costos.
La Argentina enfrenta un doble desafío en materia de financiamiento: ampliar el acceso al crédito formal y reducir la morosidad. En los últimos años, las fintech ganaron un lugar central en ese proceso y hoy más de 10 millones de argentinos acceden a financiamiento a través de estas empresas.
De ese universo, alrededor de 3,8 millones no tienen un crédito bancario, por lo que las plataformas digitales representan para ellos una puerta de entrada al sistema financiero formal.
El debate cobra especial relevancia en un contexto en el que el crédito al sector privado representa apenas 13% del PBI, muy por debajo del promedio de América Latina y el Caribe, que alcanza el 53%.
Más de 10 millones de argentinos acceden a crédito fintech
Antes de la pandemia, menos de medio millón de personas tenían un crédito otorgado por una fintech. En la actualidad, ese número supera los 10 millones.
El crecimiento permitió ampliar la frontera del crédito formal hacia personas que anteriormente podían quedar fuera del sistema financiero tradicional.
Desde la Cámara Argentina Fintech sostienen que, para muchos usuarios, la alternativa no era elegir entre un banco y una fintech, sino entre acceder a financiamiento formal o recurrir a circuitos informales.
Uno de los principales aportes del crédito digital es que permite registrar las obligaciones y el comportamiento de pago, generando un historial que puede facilitar posteriormente el acceso a mayores montos, plazos más extensos y mejores condiciones de financiamiento.
Cuánto crédito tienen las familias argentinas
El crédito total destinado a las familias alcanza actualmente los $82,8 billones.
De ese monto, $13,5 billones, equivalentes al 16,3%, se encuentran en situación irregular.
La distribución por tipo de proveedor es la siguiente:
- Bancos: concentran $67,2 billones, equivalentes al 81,1% del crédito total, y explican $8,5 billones del crédito irregular.
- Fintech: representan $9,7 billones, el 11,7% del crédito total, y concentran $2,2 billones de deuda irregular.
- Otros proveedores: acumulan $5,9 billones, el 7,1% del crédito total, y explican $2,8 billones de la deuda irregular.
En otras palabras, los bancos concentran la mayor parte del crédito familiar y también casi dos tercios del volumen de deuda irregular.
Las fintech, por su parte, concentran 16,3% del crédito irregular, una proporción mayor que su participación sobre el crédito total, pero todavía menor a la de bancos y otros proveedores en términos absolutos.
Mora: casi 6 millones de personas tienen atrasos superiores a 90 días
Según datos de la consultora Analytica, existen 20,8 millones de personas con al menos un crédito formal en Argentina.
De ese total, unos 5,8 millones registran atrasos superiores a 90 días.
La distribución por proveedor muestra:
- Bancos: 14,3 millones de deudores, de los cuales 2,45 millones están en mora.
- Fintech: 10,1 millones de deudores, con 2,41 millones en mora.
- Otros proveedores: 5,2 millones de deudores, de los cuales 2,7 millones están en mora.
Estos grupos no son excluyentes: una misma persona puede tener simultáneamente deudas con un banco, una fintech y otro proveedor de crédito.
Por eso, los números no deben sumarse para calcular la cantidad total de personas endeudadas o en mora.
Por qué la fintech tiene un rol cada vez más importante
La expansión del crédito fintech modificó la estructura del financiamiento para los hogares argentinos.
Estas empresas utilizan distintas herramientas de análisis de datos para evaluar el comportamiento de los solicitantes y determinar su capacidad de pago.
Además, la generación de un historial crediticio permite que una persona que inicialmente accede a montos pequeños pueda construir antecedentes para acceder posteriormente a otras alternativas de financiamiento.
Desde la industria sostienen que ampliar el acceso al crédito formal no implica necesariamente deteriorar el sistema financiero, sino incorporar a más personas a un circuito en el que sus obligaciones quedan registradas y pueden ser evaluadas.
Qué información reciben los usuarios antes de tomar un crédito
La normativa vigente establece obligaciones de información y protección para los usuarios de servicios financieros, tanto para bancos como para fintech y otros proveedores.
Entre otros aspectos, los prestamistas deben informar las condiciones del crédito, el costo financiero total, el monto a devolver, el valor de las cuotas y las consecuencias de entrar en mora.
Además, deben reportar las financiaciones correspondientes a la Central de Deudores del Banco Central.
La diferencia principal entre los distintos proveedores está vinculada con su fuente de financiamiento.
Los bancos pueden utilizar los depósitos de sus clientes para otorgar préstamos, mientras que las fintech y otros proveedores no financieros recurren a capital obtenido en el mercado o a financiamiento bancario.
Los impuestos también impactan en el costo del crédito
Otro de los factores señalados por la industria es la carga impositiva.
Desde la Cámara Argentina Fintech sostienen que cerca de un tercio del costo del crédito, dependiendo de la jurisdicción donde se origine, está relacionado con tributos nacionales, provinciales y municipales.
La consecuencia es que parte del costo financiero que afrontan los consumidores no está determinado exclusivamente por la tasa que cobra el proveedor.
Por eso, una reducción de la carga tributaria podría contribuir a abaratar el financiamiento y ampliar el acceso al crédito formal.
Cuatro propuestas para reducir la mora
Frente al crecimiento de los atrasos, desde la Cámara Argentina Fintech plantean una estrategia basada en cuatro ejes.
1. Mejorar la información crediticia.
La Central de Deudores del BCRA presenta información con un rezago que, según la industria, puede dificultar la evaluación de la situación financiera actual de una persona. Una actualización más rápida permitiría detectar antes la acumulación de deuda y reducir riesgos de fraude.
2. Impulsar las finanzas abiertas.
El Sistema de Finanzas Abiertas promovido por el Banco Central permitiría que los usuarios compartan información financiera que actualmente está distribuida entre diferentes entidades y organismos. La disponibilidad de más datos podría mejorar la evaluación crediticia y favorecer mejores condiciones de financiamiento.
3. Revisar la carga impositiva.
La industria plantea reducir el peso de los impuestos que encarecen el crédito para todos los proveedores y, en última instancia, para los consumidores.
4. Fortalecer la educación financiera y las soluciones tempranas.
La propuesta también apunta a mejorar las herramientas para que los usuarios puedan tomar decisiones financieras y acceder a refinanciaciones o reprogramaciones antes de que los atrasos se conviertan en situaciones más difíciles de resolver.
El desafío: más crédito, pero también mejor crédito
El escenario plantea una discusión que excede a bancos y fintech. La Argentina tiene uno de los niveles de crédito al sector privado más bajos de la región y, al mismo tiempo, atraviesa un aumento significativo de la morosidad.
La solución, según la visión de la industria fintech, no pasa por restringir el financiamiento, sino por profundizar el crédito formal, mejorar la información disponible, reducir costos y ofrecer alternativas antes de que una deuda entre en una situación de difícil recuperación.
Con un mercado de crédito equivalente a apenas 13% del PBI, el margen para crecer es amplio. El desafío será lograr que esa expansión se produzca de manera sostenible, con mejores herramientas de evaluación y protección para los usuarios.
