La autoridad monetaria volvió a sumar divisas y acumula más de US$10.900 millones en compras netas durante 2026. Sin embargo, el ritmo de intervención se desaceleró en junio mientras crece la atención sobre la evolución de los dólares financieros y la demanda privada de cobertura.
El Banco Central (BCRA) inició la semana con una nueva compra de divisas en el mercado oficial y adquirió US$50 millones este lunes. Con esta operación, el saldo positivo acumulado en junio alcanzó los US$1.156 millones, mientras que las compras netas de todo 2026 ya suman US$10.903 millones.
El dato tiene una relevancia especial porque el organismo ya superó la meta anual de acumulación de reservas fijada en US$10.000 millones, uno de los objetivos más observados por el mercado y los organismos internacionales.
Sin embargo, los analistas destacan que durante junio se produjo una desaceleración en el ritmo de compras respecto de los meses anteriores, lo que refleja una estrategia más cautelosa por parte de la autoridad monetaria.
Las reservas volvieron a crecer y superaron los US$47.500 millones
Las reservas internacionales brutas aumentaron US$139 millones y cerraron en US$47.507 millones.
De esta manera, el stock de reservas volvió a ubicarse por encima de los US$47.500 millones luego de cuatro jornadas consecutivas de retroceso.
La recuperación se produjo pese a factores externos que jugaron en contra, como la caída cercana al 1% en la cotización del oro y los movimientos mixtos de las principales monedas que integran la canasta de Derechos Especiales de Giro (DEG).
Por qué el BCRA compra menos dólares que hace unos meses
Según estimaciones de Portfolio Personal Inversiones (PPI), la autoridad monetaria viene reduciendo gradualmente su participación en el mercado cambiario.
Durante la semana pasada compró apenas US$233 millones, equivalentes a unos US$58 millones diarios. La cifra contrasta con los niveles registrados a fines de mayo, cuando las adquisiciones rondaban los US$195 millones por día.
Los especialistas consideran que existen dos razones principales detrás de esta moderación:
- El Banco Central ya cumplió y superó la meta de acumulación de reservas.
- Busca evitar presiones adicionales sobre el tipo de cambio oficial en un contexto de mayor demanda privada de divisas.
Actualmente, el organismo absorbe cerca del 17,3% de los dólares negociados en el mercado, bastante menos que el 31,1% de abril y el 30,1% de mayo.
Qué pasó con el dólar oficial, el blue y el CCL
Mientras el dólar mayorista permaneció prácticamente estable y cerró en $1.461,50, los tipos de cambio alternativos mostraron mayores movimientos.
El dólar MEP avanzó hasta los $1.484,64, mientras que el contado con liquidación (CCL) escaló hasta $1.528,41. Por su parte, el dólar blue alcanzó los $1.495.
La suba de los dólares financieros volvió a ampliar las brechas cambiarias y generó nuevas señales de cautela entre los operadores del mercado.
El desafío que enfrenta el Gobierno
Los analistas coinciden en que la próxima etapa será más exigente para la política cambiaria.
La menor liquidación de exportaciones del agro, una mayor demanda de cobertura por parte de inversores y empresas, y el movimiento alcista de los dólares financieros obligan al Banco Central a administrar un equilibrio delicado.
El objetivo oficial es continuar acumulando reservas sin generar presiones adicionales sobre el mercado cambiario, en un escenario donde el dólar oficial ya comenzó a ubicarse por encima de algunas de las proyecciones que había realizado el mercado para junio y julio.