El Banco Central ampliará los destinos permitidos para financiarse en moneda extranjera, aunque aplicará límites y mayores exigencias de capital para reducir los riesgos sobre el sistema financiero.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) adecuará el marco prudencial para las financiaciones en moneda extranjera luego de la modificación del artículo 23 del Decreto 905/02 anunciada por el Poder Ejecutivo Nacional.
La medida busca ampliar el acceso al crédito en dólares y permitir que una mayor cantidad de recursos depositados en moneda extranjera puedan ser canalizados hacia la inversión privada. Al mismo tiempo, el organismo estableció límites específicos para evitar que una expansión del financiamiento genere riesgos para la solvencia y liquidez de las entidades.
Qué cambia con el nuevo régimen del BCRA
La modificación amplía los destinos admitidos para la aplicación de depósitos en dólares. De esta manera, los bancos podrán utilizar una mayor proporción del ahorro doméstico en moneda extranjera para otorgar financiamiento.
El objetivo oficial es profundizar la intermediación financiera y aumentar la oferta de crédito para empresas y otros actores de la economía.
Según el BCRA, una mayor utilización del ahorro en dólares dentro del sistema financiero puede contribuir a impulsar la inversión, la actividad económica, la productividad y el empleo, además de reducir la dependencia del financiamiento externo.
La medida adquiere particular relevancia en una economía bimonetaria como la argentina, donde una mayor intermediación entre el ahorro y la inversión puede contribuir a reducir el desbalance entre ambos.
El límite que tendrán los bancos para prestar dólares
La flexibilización no será ilimitada. El BCRA establecerá un tope para las nuevas financiaciones destinadas a clientes que no estén incluidos entre los destinos previamente habilitados por la regulación.
En conjunto, esos préstamos no podrán superar el 15% de los depósitos en moneda extranjera de cada entidad financiera.
El límite busca evitar una expansión excesiva del crédito en dólares y reducir los riesgos derivados de eventuales descalces de moneda.
Mayores exigencias de capital para los préstamos
Los nuevos créditos estarán alcanzados por un tratamiento prudencial más exigente que otras financiaciones de características similares.
Entre las principales condiciones se encuentran:
- Capital mínimo: el requisito será equivalente al 125% del que corresponda a otras financiaciones comparables.
- Exposición crediticia: estos préstamos computarán por 1,25 veces la exposición que correspondería bajo el tratamiento habitual.
- Capacidad de repago: los bancos deberán analizar la capacidad de los clientes para afrontar sus obligaciones bajo distintos escenarios de variación del tipo de cambio.
De esta manera, el BCRA busca que los bancos incorporen de manera explícita el riesgo cambiario al momento de evaluar a los potenciales tomadores de crédito.
Por qué el BCRA busca ampliar el crédito en dólares
La decisión apunta a aprovechar el volumen de ahorro doméstico denominado en moneda extranjera que permanece dentro del sistema financiero.
La mayor canalización de esos depósitos hacia el crédito podría ampliar las fuentes de financiamiento disponibles para la inversión privada y favorecer una mayor profundidad del sistema financiero argentino.
El Gobierno y el BCRA buscan así que una mayor proporción del ahorro en dólares pueda transformarse en financiamiento para la economía real, sin depender exclusivamente de capitales provenientes del exterior.
El desafío: aumentar el crédito sin elevar el riesgo financiero
La principal cuestión será encontrar un equilibrio entre una mayor oferta de préstamos en dólares y la necesidad de mantener controlados los riesgos asociados al descalce de monedas.
Por ese motivo, el nuevo esquema combina mayores posibilidades para otorgar financiamiento con límites de exposición, requisitos de capital más elevados y evaluaciones específicas sobre la capacidad de pago.
El BCRA sostiene que estas herramientas permitirán acompañar la expansión del crédito preservando la solvencia y liquidez de las entidades financieras.
La estrategia forma parte de un objetivo más amplio de profundizar el sistema financiero argentino y lograr que el ahorro pueda canalizarse hacia la inversión y la actividad productiva.
