Estados Unidos creó apenas 29.000 puestos de trabajo en septiembre, muy por debajo de los 80.000 esperados. El mercado redujo las expectativas de una nueva suba de tasas de la Fed y los activos argentinos podrían beneficiarse de un escenario financiero internacional menos restrictivo.
Un débil dato de empleo en Estados Unidos modificó las expectativas del mercado sobre las próximas decisiones de la Reserva Federal (Fed) y podría abrir un escenario más favorable para los activos argentinos, luego de semanas de presión sobre los bonos soberanos y el riesgo país.
La economía estadounidense creó apenas 29.000 puestos de trabajo en septiembre, muy por debajo de los cerca de 80.000 empleos que esperaba el mercado. El dato mostró una fuerte desaceleración respecto de agosto y llevó a los inversores a reducir las expectativas de una nueva suba de tasas por parte de la Fed.
El cambio de escenario resulta relevante para Argentina, ya que una menor presión sobre las tasas de interés estadounidenses podría moderar los rendimientos de los bonos del Tesoro y mejorar las condiciones para los mercados emergentes.
Qué pasó con el empleo en Estados Unidos
El mercado laboral estadounidense mostró una desaceleración durante septiembre. Después de una caída de 10.000 empleos en julio, las nóminas habían aumentado en 133.000 puestos en agosto, pero el dato de septiembre volvió a mostrar una marcada pérdida de dinamismo.
Además, las cifras correspondientes a julio y agosto fueron revisadas a la baja.
La tasa de desempleo subió al 4,2%, aunque parte del incremento estuvo relacionado con una mayor participación laboral. Cerca de un millón de personas ingresaron nuevamente a la fuerza de trabajo durante los últimos dos meses.
Los salarios tampoco mostraron una aceleración significativa: acumularon una suba del 3% en lo que va del año, frente a una inflación cercana al 3,4%.
Por qué el empleo de EEUU importa para Argentina
La política monetaria de la Fed tiene un impacto directo sobre los mercados financieros globales. Cuando las tasas estadounidenses aumentan, los bonos del Tesoro ofrecen mayores rendimientos y los inversores pueden exigir una rentabilidad más elevada para mantener posiciones en activos de mayor riesgo.
Ese mecanismo afecta especialmente a los mercados emergentes y puede incrementar la presión sobre sus bonos soberanos.
En el caso argentino, un escenario de tasas estadounidenses elevadas puede dificultar la compresión del riesgo país, una variable clave para recuperar el acceso al financiamiento internacional.
En las últimas semanas, la suba de los rendimientos de los Treasuries había incrementado la presión sobre la deuda argentina y otros activos emergentes.
Qué puede pasar con los bonos argentinos
El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años se acercó al 5,2%, en un contexto marcado por las expectativas de una política monetaria más restrictiva.
Si los nuevos datos económicos llevan a la Fed a adoptar una postura más cautelosa, una eventual moderación de los rendimientos de los bonos estadounidenses podría mejorar el atractivo relativo de los activos de mercados emergentes.
Para Argentina, esto podría traducirse en una menor presión sobre los bonos soberanos y facilitar una eventual reducción del riesgo país, que había alcanzado los 600 puntos básicos.
Sin embargo, el efecto dependerá también de la evolución de la inflación estadounidense, las próximas decisiones de la Fed y las condiciones propias de la deuda argentina.
La Fed enfrenta un nuevo escenario
La Reserva Federal había aumentado la tasa de interés en 25 puntos básicos en septiembre y había dejado abierta la posibilidad de aplicar otro ajuste antes de finalizar el año.
El deterioro del mercado laboral y la menor confianza de los consumidores modificaron las expectativas de los inversores sobre la próxima reunión de la Fed.
La posibilidad de una nueva suba en la reunión de fines de octubre perdió fuerza, mientras que diciembre aparece como otra instancia en la que el organismo podría evaluar su política monetaria en función de la evolución de la inflación y el empleo.
El escenario, de todos modos, continúa abierto. La inflación estadounidense se mantiene por encima del 3% y la inflación subyacente permanece alejada del objetivo del 2%, dos factores que sostienen los argumentos a favor de mantener una política monetaria restrictiva.
Para los mercados, el dato de empleo de septiembre suma así un elemento de cautela a las próximas decisiones de la Fed y abre la posibilidad de un menor endurecimiento monetario. Para Argentina, cualquier descenso en la presión de las tasas internacionales puede ser relevante para la evolución de sus bonos y del riesgo país.