El exministro de Economía sostuvo que el aumento de la demanda por importaciones, turismo y ahorro, sumado al clima electoral, podría generar una mayor presión sobre el tipo de cambio en los próximos meses.
El exministro de Economía Hernán Lacunza advirtió que el mercado cambiario podría enfrentar una etapa de mayor tensión durante la segunda mitad de 2026, debido a una menor oferta de divisas y a un incremento de la demanda por distintos factores económicos y electorales.
Según explicó, el período de mayor ingreso de dólares comenzaría a quedar atrás y daría paso a una etapa de “escasez relativa”, lo que podría ejercer presión sobre la cotización de la moneda estadounidense.
“El segundo semestre empieza un período de menor abundancia o de escasez relativa, donde las fuentes de demanda van a seguir vigentes: viajes, importaciones y atesoramiento”, afirmó el economista en declaraciones radiales.
Qué factores pueden impulsar al dólar
Lacunza señaló que existen varios elementos que podrían incrementar la demanda de dólares durante los próximos meses.
Entre ellos mencionó:
- El aumento de los gastos por turismo en el exterior.
- La recuperación de las importaciones.
- La compra de divisas para ahorro.
- La incertidumbre propia del calendario electoral, que suele incentivar la dolarización de carteras.
A su juicio, esa combinación podría generar un escenario más desafiante para la estabilidad cambiaria.
La advertencia sobre el cepo
El exfuncionario también cuestionó la permanencia de las restricciones cambiarias y consideró que mantenerlas durante demasiado tiempo puede afectar la recuperación económica.
Si bien reconoció que el tipo de cambio mostró estabilidad en los últimos meses, sostuvo que el costo de sostener los controles termina reflejándose en menores niveles de inversión y generación de empleo.
Para explicar su postura utilizó una metáfora médica.
“Si te estás desangrando ponés un torniquete. Ahora no dejes el torniquete, el cepo siete años porque te agarra trombosis”, afirmó.
Según Lacunza, el cepo fue una herramienta útil para contener una crisis, pero mantenerlo por un período prolongado puede transformarse en un obstáculo para el crecimiento.
Una “economía bipolar”
En su análisis del escenario económico, el exministro describió a la Argentina como una “economía bipolar”.
Por un lado, destacó que variables como la inflación y el riesgo país comenzaron a mostrar una mayor estabilidad luego de varios meses de fuertes desequilibrios.
Sin embargo, advirtió que la actividad económica todavía no logra recuperarse con la misma intensidad.
“Las luces verdes son más verdes y las rojas más rojas”, resumió, al señalar que mientras los indicadores financieros mejoran, el consumo y la inversión continúan mostrando debilidad.
La inversión y las tarifas, entre sus preocupaciones
Lacunza sostuvo que la inversión productiva acumula cuatro trimestres consecutivos de caída, una señal que, según explicó, refleja la cautela del sector privado frente al escenario económico.
Respecto del ajuste tarifario, defendió la reducción de los subsidios energéticos al considerar que permite transparentar el costo real de los servicios públicos.
En ese sentido, recordó que hace dos años y medio los usuarios abonaban alrededor del 20% del costo de la energía, mientras que actualmente cubren aproximadamente el 75%, por lo que consideró que la mayor parte del proceso de normalización ya fue realizada.
Su respuesta a las críticas de Javier Milei
Durante la entrevista, Lacunza también respondió a las críticas del presidente Javier Milei sobre el reperfilamiento de la deuda implementado en 2019.
El exministro defendió aquella decisión al sostener que buscó evitar una crisis financiera de mayor magnitud y aseguró que fue una medida de emergencia para impedir una situación comparable con la de 2001.
A su entender, el desafío actual consiste en avanzar hacia una normalización cambiaria sin prolongar herramientas extraordinarias que puedan afectar la inversión, el empleo y el crecimiento económico.