El banco de inversión estadounidense J.P. Morgan advirtió que el Gobierno de Javier Milei enfrentará en 2027 uno de los mayores desafíos financieros de su gestión debido al fuerte volumen de vencimientos de deuda en dólares previsto para ese año. Según sus estimaciones, la Argentina podría necesitar hasta US$9.000 millones de financiamiento adicional para afrontar sus compromisos en moneda extranjera.
A pesar de reconocer los avances logrados en materia fiscal y macroeconómica, la entidad señaló que el éxito del programa económico dependerá de la capacidad del país para recuperar el acceso a los mercados internacionales y continuar fortaleciendo sus reservas.
El desafío financiero que aparece en el horizonte
De acuerdo con el informe, las necesidades de financiamiento en divisas del sector público alcanzarían el equivalente al 3,7% del Producto Bruto Interno (PBI) durante 2027.
Sin embargo, si se suman las obligaciones vinculadas al Banco Central, incluidos los Bopreal y los acuerdos de financiamiento con bancos internacionales, el requerimiento total ascendería al 5,3% del PBI.
En términos nominales, J.P. Morgan calcula que la brecha de financiamiento podría ubicarse cerca de los US$9.000 millones, siempre que el Tesoro logre renovar la totalidad de los vencimientos en pesos.
El escenario sería más favorable si el Banco Central consigue refinanciar los acuerdos repo vigentes con entidades internacionales. En ese caso, la necesidad de fondos externos podría reducirse a alrededor de US$4.000 millones.
La estrategia para llegar fortalecido a 2027
El informe sostiene que el Gobierno ya comenzó a desplegar una estrategia de prefinanciamiento para afrontar los vencimientos futuros con mayor margen de maniobra.
La entidad define este enfoque como una búsqueda de “antifragilidad”, es decir, fortalecer las cuentas públicas antes de enfrentar un año electoral que podría generar mayor incertidumbre financiera.
Dentro de ese esquema, J.P. Morgan proyecta nuevas colocaciones de deuda por unos US$2.500 millones durante el segundo semestre de 2026, que se sumarían a otros US$4.000 millones previstos para el próximo año.
El objetivo es acumular liquidez y reducir la dependencia de los mercados en un período históricamente sensible para la economía argentina.
Los tres pilares para sostener la estabilidad
Según el banco estadounidense, el Gobierno deberá apoyarse en tres ejes centrales para atravesar con éxito el desafío financiero:
- Mantener el superávit fiscal.
- Profundizar la gestión activa de la deuda.
- Recuperar gradualmente el acceso a los mercados internacionales de crédito.
Para la entidad, el volumen de vencimientos en dólares obliga a complementar la acumulación de reservas con nuevas fuentes de financiamiento, incluyendo futuras emisiones de deuda en el exterior cuando las condiciones de mercado lo permitan.
Superávit fiscal y cuentas públicas más ordenadas
J.P. Morgan destacó especialmente la consolidación fiscal alcanzada por la administración de Javier Milei.
Durante mayo, el sector público registró un superávit primario superior al esperado, equivalente a unos US$1.400 millones. Con ese resultado, el saldo acumulado del año alcanzó aproximadamente el 0,8% del PBI.
Incluso después de contabilizar el pago de intereses de la deuda, las cuentas públicas mantienen un resultado financiero positivo cercano al 0,2% del producto.
Para 2026, la entidad proyecta equilibrio financiero y considera que un superávit primario del 1,5% del PBI será suficiente para afrontar los compromisos financieros.
Menos gasto público y más ingresos
El informe también señala que el programa fiscal está ingresando en una nueva etapa.
Tras una primera fase basada en un fuerte ajuste del gasto público, el crecimiento económico comenzaría a tener un rol más importante en la generación de recursos fiscales.
Según J.P. Morgan, el gasto primario actualmente se ubica un 29% por debajo del promedio registrado entre 2017 y 2019.
Las mayores reducciones se observan en:
- Subsidios económicos, con una caída cercana al 60%.
- Inversión pública, que se encuentra aproximadamente un 76% por debajo de los niveles previos.
Para el banco, estos ajustes explican buena parte de la mejora macroeconómica observada en los últimos meses.
La prueba decisiva llegará en 2027
Aunque el panorama para 2026 aparece relativamente controlado, J.P. Morgan considera que la verdadera evaluación del programa económico llegará durante 2027.
El banco sostiene que la capacidad de refinanciar vencimientos, acceder a financiamiento internacional y sostener el equilibrio fiscal será determinante para mantener la estabilidad cambiaria y financiera en un año marcado por las elecciones presidenciales.
Por eso, concluye que los próximos meses serán clave para fortalecer las reservas, ampliar las fuentes de financiamiento y reducir los riesgos asociados al elevado perfil de vencimientos en dólares que enfrentará la Argentina