En un contexto donde el peso muestra cierta estabilidad pero también riesgos hacia adelante, el banco de inversión Bank of America propuso una estrategia de carry trade más sofisticada para Argentina.
La idea central es simple en concepto, pero más técnica en ejecución: ganar tasa en pesos sin quedar expuesto a una eventual devaluación.
El corazón de la estrategia
El esquema combina dos piezas:
- Comprar un bono en pesos ajustado por inflación
En este caso, el foco está en el BONCER 2028, un título que sigue la evolución del índice de precios y hoy rinde cerca de 8,7% real. - Cubrir el riesgo cambiario
Al mismo tiempo, el inversor toma cobertura en el mercado de futuros de dólar (contratos a plazo), para fijar el tipo de cambio al que eventualmente saldrá de la inversión.
El resultado es una posición que captura el rendimiento en pesos, pero neutraliza el impacto de una suba del dólar.
¿Qué busca capturar?
La lógica detrás de esta estrategia está en el desbalance entre variables clave:
- Tasas en pesos: ~26%
- Inflación esperada: ~32%
Ese diferencial implica que financiarse en pesos tiene un costo real negativo. Entonces, al invertir en un bono indexado y cubrir el dólar, el inversor puede transformar ese desajuste en retornos en dólares relativamente altos.
Por qué no hacer carry tradicional
El carry trade clásico —invertir en instrumentos en pesos sin cobertura— sigue ofreciendo rendimientos elevados, pero tiene un problema: depende totalmente de que el tipo de cambio se mantenga estable.
Ahí es donde aparece la advertencia del banco: el peso argentino ya se apreció cerca de 20% en términos reales desde 2025, lo que reduce el margen para que siga fortaleciéndose y aumenta el riesgo de corrección.
En otras palabras, el carry “puro” paga más, pero también es más vulnerable.
Riesgo vs retorno: cómo se mide
El informe destaca que esta estrategia tiene un ratio de Sharpe cercano a 1, un indicador técnico que sugiere una buena relación entre rendimiento y riesgo.
Esto es relevante porque no solo importa cuánto se gana, sino cuán volátil es ese retorno.
Potencial adicional
Más allá del rendimiento corriente, hay otra fuente de ganancia:
si las tasas reales bajan (algo esperable en un escenario de desinflación), el precio del bono podría subir.
- Precio actual estimado: $84,5
- Precio objetivo: $92
- Nivel de corte (stop-loss): $80
Esto agrega un componente de ganancia de capital, además del rendimiento por inflación.
Qué tiene que pasar para que funcione
El escenario que valida esta estrategia incluye:
- Desaceleración de la inflación
- Continuidad en la acumulación de reservas
- Mejora fiscal
- Baja gradual de tasas reales
Si esas condiciones se sostienen, el BONCER con cobertura aparece como una forma de ganar en pesos sin “apostar” al peso.
La propuesta de Bank of America redefine el carry trade en Argentina: no se trata solo de aprovechar tasas altas, sino de hacerlo aislando el riesgo cambiario.
Es una estrategia más técnica, menos dependiente del timing del dólar y más apoyada en diferenciales macro. En un mercado donde la estabilidad actual convive con dudas hacia adelante, ese equilibrio es justamente lo que busca capturar.